Nov-Dic-2017

02.- Palabra del Pastor nov-dic 2017

Estamos por celebrar el acontecimiento de la Encarnación y nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, este acontecimiento sucedió hace 2000 años, y nos preguntamos ¿cómo podemos a la distancia de 2000 años conectarnos de verdad con este acontecimiento?

¿Y saben solamente cómo nos podemos conectar con este acontecimiento? Solamente en la fe, en la fe sustentada por el testimonio apostólico, por la tradición y la enseñanza de la Iglesia, y por la celebración de este misterio en su liturgia. 

Sólo así podemos conectarnos directamente con este acontecimiento salvífico del nacimiento de nuestro Salvador, y sólo así podemos ayudar a nuestras comunidades y a nuestra comunidad diocesana que se conecte efectivamente con este acontecimiento, porque tenemos el riesgo de que este acontecimiento central de la historia vaya quedando en una mera tradición, o en una serie de tradiciones vacías, que tal vez son expresiones, sí, culturales, tal vez folclóricas pero que no inciden en la vida de nuestros hermanos y hermanas, a quienes estamos obligados de transmitirles este mensaje, así es de que esto es lo primero que yo les recalcó: la fe nos conecta directamente, efectivamente y salvíficamente con el acontecimiento que estamos por celebrar. 

Y una segunda idea… se hace necesario que a la luz de este acontecimiento salvífico: la Encarnación y el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, pensemos en nuestro actuar personal; Dios se hizo verdadero hombre para entrar en plena comunión y diálogo salvífico con nuestra pobre humanidad. Todo lo asumió, menos el pecado, pero toda nuestra realidad humana está asumida en este acontecimiento de la Encarnación de Jesucristo Nuestro Señor, de tal manera que inspirados por el acontecimiento y tratando de hacerlo por así decir, la dinámica de nuestra acción pastoral, estamos llamados a encarnar este mensaje de diálogo, de acercamiento, de comunión, con todas las realidades que nos ha tocado vivir, con todas las realidades de nuestra gran ciudad. Superemos la idea de que solo conservando, solo defendiendo una forma de ser católicos nos vamos a salvar. 

Tenemos que incidir en todas las realidades por más que sean diferentes a nuestra concepción, a nuestra manera de pensar, a nuestra propuesta, tenemos que asumir todas esas realidades, crear canales de acercamiento, de comunicación, de diálogo con todas esas realidades para hacerles la propuesta salvífica, no podemos sostener un catolicismo que solamente está buscando pleitos a la vuelta de cada esquina, que solamente está propiciando rechazo, descalificación, tenemos que ser una Iglesia que acoge, que dialoga, que respeta, que ama a todas las expresiones de esta humanidad.

…No podemos replegarnos y querer imponer solo una forma de pensar, tenemos que dialogar; esta es la dinámica y la pedagogía del misterio de la Encarnación, esa es la pedagogía de Dios, esta es la pedagogía que el Papa Francisco trata de hacer valer con su palabra, con su magisterio, con sus gestos, con sus opciones, esto es precisamente lo que el Papa Francisco propone para toda la Iglesia en esta globalización del secularismo, del ateísmo, de la crisis de todos los valores cristianos y católicos, solo siguiendo la dinámica, la pedagogía de la Encarnación, podemos acercarnos y ofrecer el misterio que salva. 

Yo les regalo estas palabras de todo corazón. Les felicito de todo corazón a cada uno de ustedes, queridos hermanos presbíteros, a sus respectivas comunidades, a su familia de sangre, a su familia personal, les expreso de todo corazón mi felicitación por estas fiestas de Navidad y que esta fiesta nos acerque también a nosotros como verdaderos hermanos y como servidores de la causa del Evangelio, que es Jesucristo.

(Extracto del Mensaje del Emmo. Sr. Cardenal José Francisco Robles Ortega en la Posada Sacerdotal, Deportivo Morelos, jueves 14 de diciembre de 2017)