Jul-Ago-2017

Libertad sobre ruedas

Hace diez años nació en la ciudad de Madrid, España, la idea de forrar un autobús con imágenes y leyendas que concientizarán a la ciudadanía sobre asuntos de gran trascendencia y calado. El movimiento cívico, “Hazte Oír”, impulsó una campaña encaminada a concientizar a la sociedad española de la importancia de tener en cuenta una serie de valores trascendentes a la hora de emitir el voto: la campaña se llamó, “Vota Valores”. Acompañado de un video muy bien producido y de una serie de slogan, el bus de vota valores recorrió gran parte de la nación ibérica y marcó un antes y un después en la participación ciudadana frente a los procesos electorales. Así nació ésta feliz idea de participación ciudadana, respetuosa, que ha permitido a la sociedad organizada manifestar sus preocupaciones y sus intereses en torno a la cosa pública.

Recientemente, la alcaldía de Madrid, España, impulsó una inverosímil campaña en la que afirmaba que había “niños con vagina” y “niñas con pene”, un atentado contra la biología y el sentido común. Ante la agresividad de la campaña y de la alcaldesa, Manuel Carmena Castrillo, el movimiento CitizenGo, “hermano” de “Hazte Oír”, sacó a las calles de toda España el llamado “Bus de la libertad”, un autobús en el que se leía un mensaje muy claro: “Que no te engañen, los niños tienen pene y las niñas tiene vagina”. El autobús fue vandalizado en varias ciudades, le prohibieron rodar en otras, fue bautizado como el autobús “transfobo”, los directivos de Hazte Oír fueron agredidos, señalados, en fin…  Esta iniciativa ha traspasado las fronteras de península ibérica y ha rodado en más de diez naciones en el mundo y por estos días circula por las carreteras de nuestro País.

Con el lema: “Dejen en paz a los niños” y “Con mis hijos no se metan”, el “bus de la Libertad” comenzó un recorrido por México empezando en la ciudad de México donde fue bien recibido por la ciudadanía. 

La iniciativa de traer el autobús a México la tomó Juan Dabdoud Giacoman, Presidente del Consejo Mexicano por la Familia (CONFAMILIA), Los primeros días estuvo además acompañados de Luis Losada Pescador, Director de Campañas de CitizenGo y comenzó a circular por varias ciudades, hasta estar presente en la 47ª Asamblea de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Su presencia fue fundamental para que la agenda anti familia no avanzara en los países de nuestro Continente. 

En Veracruz y Puebla grupos LGBTTI vandalizaron el bus, lo pintarrajearon, e incluso con navaja en mano y frente a la policía, poncharon las llantas del camión mientras insultaban, denostaban y amenazaban de muerte a quienes iban en él. Los videos que están en YOU TUBE con más de un millón de visitas no mienten. 

En días pasados pude recorrer la ciudad de Guadalajara en el autobús. El recorrido no tuvo sobresaltos, excepto por un grupo de personas que a las puertas del Congreso de Jalisco nos insultaron agresivamente. Nos entrevistamos con las autoridades del poder legislativo, con el Presidente del Congreso del Estado, con los líderes de partidos políticos y hasta con el Gobernador, Aristóteles Sandoval. A todos ellos les quedó claro que el “bus de la libertad”, representa el grito de millones de mexicanos que piden una sola cosa: que se respete el derecho de los padres a educar a sus hijos y, que l ideología de género, salga de las aulas de la educación pública. 

A los laicos, nos toca salir a las calles y frente a las autoridades defender y promover que los derechos humanos fundamentales sean respetados.

A los laicos nos toca levantar la voz en defensa de la familia. 

Y más allá de ideologías y apasionamientos absurdos, debemos encontrar caminos de dialogo que nos ayuden a superar enconos y confrontaciones estériles. Hoy nos toca levantar la voz y también construir los puentes, pero no dejar de levantar la voz, porque hablaran las piedras.

No hay odios, no hay fobias, el “bus de la libertad” clama porque en México haya derechos para todos, sin pasar por los de nadie, pero que sean auténticos derechos y no caprichos ideológicos de quienes poco les importa el bien común. 

Arnold Omar Jiménez Ramírez, Lic.