Nov-Dic-2017

PEREGRINACIÓN a Cristo Rey

1404453_10200916722306948_392092966_oDiego Silvestre Chavarín García, Sr. Diác.

EL pasado 20 de noviembre una representación de los sacerdotes y fieles de la Arquidiócesis de Guadalajara peregrinaron al Cerro del Cubilete, a los pies del monumento de Cristo Rey. Desde muy temprano bastantes camiones salieron de diferentes lugares de la Arquidiócesis. Para muchos peregrinos ésta era la primera vez que participaban de este evento, en cambio otros han participado ya en peregrinaciones anteriores, sin embargo la emoción es mucha para todos; el hecho de estar en este lugar es muy sorpréndete.

LA Arquidiócesis ha visitado este santuario durante 94 años consecutivos. Esta peregrinación es muy significativa ya que se hace cerca de la solemnidad litúrgica de Jesucristo Rey del Universo, además muchos de nuestros santos mártires mexicanos murieron reconociendo a Cristo como el Rey de sus vidas. 

LOS peregrinos se reunieron entorno a Jesús Sacramentado en una Hora Santa, la cual fue dirigida por el diácono Miguel Ángel Zamora Salazar, este momento de oración fue acompañado por los cantos de la Schola Cantorum del Seminario Mayor de Guadalajara. La cantidad de banderas de la Adoración Nocturna fue un signo visible de una presencia nutrida de la Arquidiócesis, se pudieron contar más de 40 banderas. 

CABE mencionar que hacia bastante frío en este lugar, pero el corazón de la gente ardía por su grande fe y amor a Cristo Rey. Pocos minutos después de las 12 horas del mediodía inicia la procesión de entrada de los sacerdotes, para dar comienzo a la celebración eucarística, la cual fue presidida por Monseñor Francisco Casillas Navarro, Rector del Templo Expiatorio en Guadalajara, junto a él concelebraron 25 sacerdotes, los cuales venían acompañando grupos de diferentes parroquias de nuestra Arquidiócesis. 

EL Pbro. Guillermo Ochoa Ornelas, párroco de San Mateo Apóstol fue quien dirigió la homilía, en la cual nos recordó como el Papa Francisco instituyó la Jornada Mundial de los pobres todos los domingos 33° del tiempo ordinario, recordemos que este año fue la primera jornada; se proclamó el Evangelio correspondiente a la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo (Mateo 25,31-46) el cual presenta las obras de misericordia, partiendo de este texto el Pbro. Guillermo Ochoa nos recordó que Cristo es el “Peregrino” que nos acompaña siempre, pero nos acompaña en el que sufre, en los indigentes, en los forasteros, en los desaparecidos, en las familias que sufren a causa del crimen organizado, que sufren a causa de la violencia o del secuestro; en este contexto nos invitaba como Arquidiócesis a pedir la paz al que es el Rey de la Paz. También hacía referencia que para dejar reinar a Cristo es necesario esforzarnos por construir la civilización del amor.

FUE sorprendente la cantidad de gente que participó dentro de la celebración eucarística; eran muy largas las filas de personas que se acercaron a recibir el sacramento de la Eucaristía y los mismo puede decirse de las filas de personas que se acercaban al sacramento de la Penitencia. La Arquidiócesis participo de una gran fiesta de misericordia a los pies del monumento a Cristo Rey, pero no nos podemos quedar nada más en este Tabor menciono el Pbro. Guillermo, es necesario bajar y ser misericordiosos con nuestros hermanos como Dios ha sido misericordioso con nosotros. 

ANTES de concluir la celebración eucarística Monseñor Casillas dirigió la oración de consagración de la Arquidiócesis de Guadalajara a Cristo Rey; además, se aprovechó la oportunidad para agradecer por todas las atenciones prestadas al Pbro. Silverio (Rector del Santuario de Cristo Rey) y al equipo de sacerdotes que colaboran con él. Monseñor nos avisó que la peregrinación para el año 2018 será el día 19 de noviembre y que espera contar con la participación de 5 mil fieles de nuestra comunidad diocesana.

AL concluir la celebración eucarística muchos fieles y sacerdotes no desaprovecharon la oportunidad para tomarse alguna foto cerca del monumento a Cristo Rey y con ello aprovecharon para deleitarse con la maravillosa vista que ofrece el lugar. 

MUCHAS de las comunidades que peregrinaron a Silao no perdieron la oportunidad para visitar las bellezas de los municipios del estado de Guanajuato. Por ejemplo, no fue muy extraño ver tapatíos caminando por las hermosas calles de Guanajuato o visitando alguno de sus tantos atractivos turísticos.

PEREGRINAR a Silao, a los pies de Cristo Rey es una experiencia de Iglesia muy agradable; es una oportunidad de poner a nuestra Arquidiócesis en manos del Rey de reyes, pero a la vez es un compromiso. Esta experiencia nos recuerda que en esta vida somos peregrinos que vamos al encuentro del Señor. No cabe duda que esta peregrinación es una gran fiesta diocesana que vale la pena seguirla promoviendo en las comunidades parroquiales.