Nov-Dic-2017

06.- Posada Sacerdotal

El jueves 14 de diciembre de 2017 se llevó a cabo la tradicional Posada Sacerdotal, organizada por la Comisión de la Formación Permanente de nuestra Arquidiócesis de Guadalajara, en la cual se tiene el esperado encuentro del presbiterio con nuestro Pastor, el Emmo. Sr. Cardenal José Francisco Robles Ortega, y que en esta ocasión nos honró con su presencia el Señor Nuncio Apostólico Don Franco Coppola, quién aceptó de todo corazón y de muy buena voluntad participar en nuestra posada presbiteral. Dicho encuentro se realizó en las hermosas instalaciones del Deportivo Morelos en Atemajac del Valle, Zapopan.

En punto de las 10 de la mañana se previó la llegada, en la cual se tuvo la oportunidad de intercambiar saludos entre los sacerdotes, mientras se entregaba a cada uno de los asistentes su correspondiente gafete, el programa de la posada, y una tarjeta navideña de parte de nuestro Arzobispo, la cual iniciaba con un texto bíblico y una frase de Su Santidad Francisco: “Y el Verbo se hizo carne y puso su morada entre nosotros” (Jn. 1,14), “Navidad es dejarnos amar por Jesús” (Papa Francisco), y enseguida manifestaba sus buenos deseos: “Le envío mis mejores deseos de felicitación por las Fiestas del Nacimiento del Salvador, y de bendición abundante de Dios Padre en el año venidero”.

El rezo del rosario y la petición de posada

Posteriormente, a las 10:30 a.m. se dirigió un saludo por parte de los organizadores, y enseguida se dieron las indicaciones para iniciar, y así a las 10:45 a.m., se dio inicio con el rezo del santo rosario, todos los sacerdotes lo rezaban con particular devoción, mientras caminando se llevaba a los peregrinos por aquellos hermosos jardines llenos de colorido y vitalidad con los árboles y el verde pasto pleno de sol. 

Luego se cantaron en latín las letanías a la Virgen manifestando así el amor y el cariño a la Santísima Virgen María, y al final también el Sr. Cardenal juntamente con el Nuncio Apostólico, cargaron a los peregrinos sobre sus hombros, por aquellos hermosos espacios, mientras se cantaban con alegría la petición de posada; con esto todos recordamos los hechos santos de Belén.

A las 11:30 a.m. el Emmo. Sr. Cardenal Don José Francisco Robles Ortega tomó la palabra para saludar a todo su presbiterio, presentar al Sr. Nuncio Apostólico, y luego transmitió un vital mensaje con motivo de la Navidad ya cercana. 

Mensaje de nuestro Arzobispo

En su mensaje el Emmo. Sr. Cardenal José Francisco, inició lanzando una pregunta: ¿Cómo podemos conectarnos con el acontecimiento de la Encarnación a 2000 años de distancia? A lo que respondió que solamente desde la fe, y desde ahí se hace necesario que a la luz de tal acontecimiento salvífico, pensar en nuestro actuar personal, en la dinámica de nuestra pastoral, incidir en todas las realidades para crear canales de diálogo, de acercamiento y comunicación para proponerles la salvación que nos ha traído el nacimiento de Nuestro Señor.

Diálogo con el Sr. Nuncio Apostólico

Al concluir su mensaje nuestro Arzobispo, dio la oportunidad para iniciar el diálogo con el Sr. Nuncio Apostólico en México, el Excmo. Sr. Obispo, Monseñor Franco Coppola, quien abrió el diálogo dándoles una cálida felicitación y una fuerte zarandeada a los sacerdotes de la Arquidiócesis de Guadalajara.

La manera de llevar a cabo el diálogo con el Sr. Nuncio Apostólico fue de la siguiente manera: primero se dio oportunidad para que los sacerdotes le plantearan algunas preguntas, y así se le formularon las primeras 3 preguntas:

¿Cómo sintió el nombramiento del Santo Padre para que prestara su servicio como nuncio en nuestro país? ¿Orientación sobre la página Iglesia Santa y Pecadora? ¿Una orientación para nosotros sacerdotes ante el año electoral de nuestro país?

Las respuestas del Sr. Nuncio Apostólico a las preguntas fueron las siguientes:

¿Cómo sintió el nombramiento del Santo Padre de venir como Nuncio Apostólico a México?

En lo que respecta a la pregunta sobre su sentir ante el nombramiento del Santo Padre como Nuncio Apostólico de México, externó que no se lo esperaba, ya antes de llegar aquí fue Nuncio por 7 años en África, en una realidad muy conflictiva, pero muy pequeña que no se compara con México, de haber estado en un país con 5 millones de habitantes en Bangui, a un país con 120 o 130 millones de habitantes, de una Conferencia Episcopal con 8 obispos, a una Conferencia Episcopal con 170. En África aunque por más duros problemas que había, no estaban tan arraigados, porque la historia de África es muy reciente. México tiene una larga historia, y es el país de habla hispana donde hay más católicos. Su primer impresión fue de miedo y preocupación, y consciente de que en México se tiene una gran devoción a la Virgen de Guadalupe, por lo que lo primero que hizo al llegar a nuestro país fue ir a visitar a la Virgen de Guadalupe, y ahí encontró un gozo profundo al leer al ingreso de la Basílica: “De que te preocupas, no estoy yo aquí que soy tu Madre”, y eso fue lo que lo llenó de confianza para servir como Nuncio en nuestro país, y para finalizar esta respuesta, dijo que México está en el corazón del Papa, quien al enviarlo a México, le dijo que nuestra Iglesia es un tesoro por la fe.

Sobre la Iglesia santa y pecadora

A la segunda pregunta, respondió que la Iglesia no es pecadora en su institución, pero en quienes la formamos, somos pecadores, aunque no siempre lo reconocemos como sacerdotes, obispos, acostumbrados a ver los pecados de los demás, hay que reconocer que somos pecadores, pero defender al mismo tiempo que la Iglesia no es pecadora.

Año electoral

Respecto a la segunda pregunta si nos podía dar una orientación ante el año electoral, respondió que acordarse de la política en el año electoral no sirve. Y en este contexto externó dos grandes contradicciones que ha observado en nuestro país, como la paradoja de ser un pueblo muy católico, porque hay muchos católicos, y muchas multitudes devotas en las peregrinaciones y en los santuarios, pero al mismo tiempo hay un gran número de asesinatos. Otra situación alarmante es la gente que muere de hambre (cada 4 días muere una persona de hambre), cuando en México hay personas que son de entre los más ricos del mundo; la desigualdad económica hasta llegar a morir gente de hambre, y compartió que ha llegado a pensar, que ante esta realidad, ¿nosotros como Iglesia qué hacemos? Es un deber de la Iglesia formar políticos, y considera que no le parece que aquí en México que la Iglesia haya formado políticos. Y concluyó que no podemos olvidar esto en el año electoral.

Luego se dio oportunidad para otro bloque de preguntas:

¿Desde su experiencia, qué consejo nos da para que formemos buenos sacerdotes? ¿Si nos puede decir algo sobre nuestro deber cómo misioneros? ¿Si se enviaran obispos auxiliares para nuestra Arquidiócesis?

Queremos más obispos

En este bloque de preguntas, el Sr. Nuncio, comenzó respondiendo la última pregunta, que consideró más fácil de contestar: efectivamente habrá más obispos para nuestra Arquidiócesis en los próximos meses “como llega Jesús, después llegarán los obispos”,

Formar buenos sacerdotes

El Sr. Nuncio externó que estamos en un mundo que está cambiando rápidamente y necesita una manera nueva de anunciar el Evangelio, hay problemas nuevos que necesitan respuestas nuevas, hay enfermedades nuevas que las que había hace 50 años, y esto significa una necesidad de “aggiornamento” (puesta al día), y el Espíritu Santo nos dio una gran empujada con el Concilio Vaticano II, y parece que nosotros no hemos tomado en cuenta ese impulso, y por esta razón nos encontramos atrasados, tenemos que cambiar, tenemos que acompañar, la gente necesita ser acompañada y también los seminaristas necesitan ser acompañados, entonces hay mucho que hacer en la manera de ser sacerdotes, y seguramente hay mucho que hacer en la preparación de los sacerdotes, y por eso la Iglesia ha aprobado desde el año pasado la nueva Ratio “Fundamentalis”, en la cual se nos exhorta a trabajar más en una formación integral, potenciar la formación humana y la formación pastoral, en los seminaristas, no quedándose solo en el aspecto piadoso de prácticas religiosas, o en el aspecto intelectual que en todos los seminarios está bien claro y definido.

Nuestro deber como misioneros

Sobre la misionareidad de la Iglesia, el Sr. Nuncio manifestó que es algo que tenemos que desarrollar en nosotros y también en nuestros fieles porque hay que ser cristianos en la sociedad de hoy que necesita ser evangelizada, y citando al Papa Francisco, señaló que si Jesús viniera hoy, cambiaría la parábola del Buen Pastor, tendría entonces que dejar a la única oveja que hay en el rebaño para ir en busca de las 99 que están perdidas, hay que llegar a todos nuestros fieles y señaló que ya es tiempo de dejar una plácida devoción, e ir a evangelizar más allá del atrio de los templos, e insistió diciendo: que hay que bajarse del carro para ir entre las casas de los católicos, ya no es tiempo de defender lo que se tiene, o conservar, hay que abrir las puertas para ir hasta el corazón de las familias, es hora de salir con la gente porque nadie puede ser marginado de la vida en Cristo. Y así concluyó el diálogo del Sr. Nuncio con nuestro presbiterio.

Posteriormente, continuando con el programa previsto, se continuó con la tradicional rifa de regalos para todo el presbiterio, y luego se pasó a la convivencia al compartir los alimentos, mientras que la Schola Cantorum del Seminario Menor brindó a todos los presentes, hermosos villancicos: Por el valle de rosas, En un jacalito, Adeste Fideles, y Venid pastorcitos.

Al concluir la comida, el Emmo. Sr. Cardenal pidió al Nuncio Apostólico llevar un caluroso saludo de Navidad, nuestra oración y un fuerte aplauso al Papa Francisco.

Después de las 3 de la tarde los sacerdotes regresaron a sus comunidades con un corazón rebosante con este tradicional encuentro fraterno, y los grandes mensajes transformadores de nuestros pastores, preparándonos así para vivir una auténtica Navidad.

Oscar Maldonado Villalpando, Pbro.