Mar-Abr-2017

07.- La 37 Jornada Diocesana SEDEC

Con el lema, que empleo como título del presente artículo, se realiza en nuestra Arquidiócesis la 37 Jornada Diocesana para Evangelizadores y Catequistas la cual convoca a participar en sus diferentes etapas a los miembros de los diferentes grupos y movimientos evangelizadores presentes en la diócesis, así como para los catequistas que atienden los más variados grupos de feligreses (adultos, jóvenes, adolescentes, niños, pre-sacramentales, personas con discapacidad, etc.) en las parroquias y demás instancias de servicio pastoral.

Busca ser un espacio de encuentro, animación, reflexión y expresión de su vocación a través del cual se les invita a sumarse decididamente en el caminar pastoral de nuestra arquidiócesis, a la luz del VI Plan Diocesano de Pastoral y en el marco de la Nueva Evangelización, para ofrecer aportes concretos que respondan, de manera integral y oportuna, a la situación que vive nuestro pueblo.

Asume, en sus distintas etapas, como pauta de reflexión y aspecto prioritario a atender desde el primer anuncio y la catequesis, a las periferias existenciales elegidas, en actitud de sinodalidad y con espíritu de comunión y participación, en la IV Asamblea Diocesana de Pastoral celebrada en junio de 2016:

  • Matrimonios y familias en situación crítica: Se aborda en la etapa parroquial la cual se realizó en cada comunidad durante los meses de febrero y marzo.
  • Adolescentes y jóvenes en situación crítica: Se aborda en la etapa decanal, a realizarse durante el mes de abril y hasta el 14 de mayo.
  • La sociedad desgarrada en su tejido social: Se abordará en la etapa vicarial, que en diferentes sedes se realizará en domingo 28 de mayo, festividad de la Ascensión del Señor.

Acompañando al lema de la jornada se ha elegido la imagen de un faro, que con su haz de luz ilumina la inmensidad del mar, para representar el propósito de llevar, desde las Sagradas Escrituras y el Magisterio de la Iglesia, la guía certera que conduzca, tanto a quien vive en una de las mencionadas periferias existenciales como a quienes desde el primer anuncio y la catequesis están llamados a atenderles, rumbo al puerto seguro donde encontraremos cobijo y atención.

De esta manera, siguiendo una dinámica estructurada y progresiva, los evangelizadores y catequistas harán un ejercicio de reflexión que les lleve a dejarse confrontar por las apremiantes situaciones que vive nuestro pueblo, y se involucrarán en la búsqueda de respuestas pastorales para atender la problemática de nuestras periferias existenciales.

La Sección Diocesana de Evangelización y Catequesis (SEDEC) asumirá los aportes que desde las parroquias, decanatos y vicarías se hagan para, a partir de ellos, estructurar proyectos operativos que ofrezcan a las comunidades parroquiales orientaciones y subsidios para la atención de tan apremiantes necesidades.

La celebración de la etapa vicarial será también el marco propicio para reconocer el generoso y valioso servicio que algunos hermanos nuestros han ofrecido, desde el primer anuncio y la catequesis, a la Iglesia diocesana durante 25, 50 o más años. Sirva el testimonio de su entrega para que, cada uno de nosotros, valoremos la vocación a la que el Señor nos ha llamado y el aprecio de la comunidad a la que servimos para acrecentar día a día nuestro compromiso de discípulos misioneros de Cristo Jesús.

José Inés Flores de la Cruz
catequesisespecial@sedecgdl.com