Jul-Ago-2017

50 años del Colegio Mexicano en Roma

El presente año 2017 nos hace mirar con alegría y gratitud el caminar de la Iglesia en México y celebrar con grande júbilo el 50 aniversario de la fundación del Pontificio Colegio Mexicano en Roma: cincuenta años de fidelidad y servicio a la formación sacerdotal en la Iglesia que peregrina en México.

Una experiencia de la primera generación

Era la noche del 19 de septiembre de 1967, después de visitar a la Morenita del Tepeyac y de la cena de despedida, abordamos el avión a las 2:00 de la mañana, de México hacia Montreal Canadá; todo el día visitamos la expo y por la noche salimos hacía Copenhague, Dinamarca, pasamos el día visitando la ciudad, nos hospedamos y al siguiente día volamos a la Ciudad de Roma.

Nos esperaban en el aeropuerto el primer equipo formador del Colegio Mexicano en Roma: el Rector Sr. Obispo Bartolomé Carrasco, el Padre Espiritual don Rafael García, el Padre Ecónomo don Humberto Vargas, y el Padre Prefecto de Estudios don Arturo Moreno, que sustituyó a Monseñor De Aguinaga.

Llegamos al Colegio Mexicano, nos hospedamos, todavía no había luz ni ventanas en el colegio. Después de visitar la Basílica de San Pedro y algunos lugares de Roma, trabajamos los 40 alumnos en equipos, terminando de acomodar y arreglar el colegio, unos poniendo cristales en las ventanas, otros trabajando en el claustro, en el elevador, etc. La empresa nos hizo la alberca por las tres semanas de trabajo de los 40 alumnos de la primera generación.

Llegó el 12 de octubre, día de la inauguración y bendición del colegio. No pudo asistir el Santo Padre Pablo VI, por sus múltiples ocupaciones pastorales y delicada salud, sin embargo, nos envió un hermoso mensaje.

Por la mañana del día 12, se tuvo una concelebración en el Altar de la Confesión, de la Basílica de San Pedro, presidida por el Emmo. Sr. Cardenal Samore, el Emmo. Sr. Cardenal Garibi Rivera y demás obispos presentes, entre ellos Don Bartolomé Carrasco y el Equipo Formador del colegio.

Por la tarde se tuvo la bendición e inauguración del colegio, presidida por el Emmo. Sr. Cardenal María Gabriel Garrón. Tomaron la palabra, el Emmo. Sr. Cardenal Don José Garibi Rivera, gran benefactor del Colegio, y el Excmo. Sr. Arzobispo de Puebla Don Octavio Márquez, presidente de la CEM, quien pronunció el discurso de agradecimiento. Asistieron también muchos peregrinos de México a la bendición e inauguración del colegio.

Después, nuestras primeras experiencias en la comunidad del colegio, vinimos de distintos seminarios, y nos fuimos acoplando poco a poco en la oración, en la disciplina, en la amistad, en el estudio y en las clases en la Universidad Gregoriana.

No fue del todo fácil, tanto a los superiores como a nosotros, los alumnos. De los 40 alumnos fundadores, su servidor fue el último que regresó a México, conocí 8 generaciones; al acompañarlos al aeropuerto me acordaba de aquella famosa canción del Festival de Sanremo de 1971: 

“Gli Amici miei son quasi tutti via, e gli altri partiranno dopo me, peccato perche’ stavo bene in loro compagnia, ma tutto passa tutto se ne va. Che sara’ che sara’ che sara’, che sara’ della mia vita chi lo sa…” (Mis amigos casi todos se han ido, y los demás partirán después de mi, pecado porque estaba bien en su compañía, pero todo pasa y se va. Qué será, qué será, qué será, qué será de mi vida, quien lo sabe…)

A los 14 años de regresar a México, me pidieron volver al colegio para integrar el Equipo Formador, como Vicerrector y Ecónomo, fue otra experiencia muy interesante, dónde tuve la oportunidad de concelebrar y de saludar en varias ocasiones al Papa San Juan Pablo II.

Estadística: de los 5 superiores 4 ya han fallecido. De los 40 alumnos: un Obispo, 12 presbíteros y 7 ya han sido llamados a la Patria Celestial, los otros 20, unos no se ordenaron y otros dejaron el ministerio.

Seguir consolidando la amistad y fraternidad sacerdotal

Cabe señalar también que desde hace 44 años se ha tenido la iniciativa de seguir fomentando los lazos de amistad y fraternidad sacerdotal por parte de los exalumnos del Colegio Mexicano a través de una convención anual, en distintas diócesis en cada encuentro, donde se consolidan estos fuertes lazos que se han forjado en la experiencia de haber estado viviendo en algún tiempo en el colegio.

La XLIV Convención de exalumnos en Toluca

Este año, en el marco del 50 aniversario Mexicano de Roma, correspondió a la Diócesis de Toluca ser la sede para recibir a los exalumnos del 24 al 28 de julio en la Casa de la Sagrada Familia (Calle Lago San Andrés n. 187, Colonia Seminario 1ª Sección). El lunes 24 de julio fue la recepción de quienes arribaron a lo largo del día. 

El martes 25 de julio, después de desayunar se partió hacia Valle de Bravo para visitar Maranathá, el Centro Carmelita de Espiritualidad, donde se tuvo la celebración de la Eucaristía. Y luego una travesía por la laguna, y de ahí siguió la comida. Luego regresamos a Ocoyoacac para convivir en una “noche mexicana”.

El miércoles nos llevaron a visitar el Museo para ver la exposición Tutankamon y luego el Cosmovitral. De ahí regresamos al Seminario Diocesano de Toluca para tener la Eucaristía concelebrada a las 12 del día, donde se unieron algunos Obispos, entre ellos Mons. Alfonso Cortés Contreras (Arzobispo de León),Mons. Rogelio Cabrera Cabrera López (Arzobispo de Monterrey), Mons. Emilio Carlos Berlie Belaunzarán (Arzobispo emérito de Yucatán),también se hicieron presentes algunos miembros y bienhechores de FRATERNA IAP, con los exalumnos, para agradecer a Dios por los 50 años de la fundación del Colegio Mexicano en Roma. Por la tarde, se nos trasladó hacia Metepec para visitar la parroquia y Santuario de Guadalupe y San Juan Bautista, y un taller artesanal, donde se trabaja el barro.  Y la jornada se concluyó con la cena en el Claustro de la Parroquia. 

Finalmente el jueves 27 de julio, se tuvo uno de los momentos más esperados de este encuentro: la convivencia con el presbiterio diocesano di Toluca para festejar a Santo Cura de Ars en la zona pastoral San Pablo, Apóstol.

Y por la tarde, después de la comida se hizo un espacio para la elección de la sede de la XLV Convención de exalumnos, quedando como lugar, la Diócesis de Oaxaca. 

Ilmo. Sr. Canónigo Sotero Torres González