Nov-Dic-2017

“Reconstruyamos con la confianza puesta en el Señor” CIV ASAMBLEA plenaria de los obispos mexicanos

09 Asamblea plenaria CEM 02LA semana correspondiente del 13 al 17 de noviembre de 2017, se celebró la CIV Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano en las instalaciones de la Casa Lago Cuautitlán Izcalli, Sede de la CEM.

LOS obispos de las 95 diócesis que hay en nuestro México, tanto titulares como auxiliares, y algunos obispos eméritos, siendo alrededor de 130 asistentes en total, y se reunieron en un clima de alegría, oración, y fraternidad para dar continuidad a los a los proyectos pastorales del trienio, y abordar los temas más apremiantes que preocupan y ocupan a la Iglesia que peregrina en México en este momento de su historia.

UNO de los objetivos más importantes fue el presentar y dar los últimos retoques para aprobar el documento base del Proyecto Global 2031-2033 (PGP), junto con sus sucesivas etapas de dicho Proyecto, cuyo origen fue inspirado por el Santo Padre Francisco en su visita pastoral a nuestro país en febrero de 2016. Para lo cual se integraron todas las aportaciones que se recibieron de las Arquidiócesis, de algunas diócesis y también de algunos obispos en particular, para enriquecerlo y darle el toque final, al clarificar lo que se quiere, qué Iglesia necesita hoy nuestro mundo, buscando caminos nuevos para llevar el Evangelio.

Lunes 13 de noviembre

EL primer día de la CIV Asamblea Plenaria arrancó con un mensaje inaugural por parte del Emmo. Sr. Cardenal José Francisco Robles Ortega, Presidente de la CEM y arzobispo de la Arquidiócesis de Guadalajara; su mensaje estuvo compuesto de una introducción y cuatro partes. 

EN la Introducción señaló que la comunión entre los obispos es siempre fuente de gracias y anuncio de que es posible construir una Iglesia sinodal mirando así los acontecimientos que han marcado a nuestras iglesias particulares en los últimos meses y los desafíos ante el futuro próximo.

EN las primeras dos partes de su mensaje, el Presidente de la CEM hizo referencia a los desastres naturales que vivimos en nuestro país con los huracanes y los terremotos, y puso en evidencia la reacción solidaria, dejando ver la bondad del corazón humano que movilizó a tantas personas implorando la ayuda de Dios y de la Virgen María, sin embargo existieron tensiones al momento de canalizar las ayudas de parte de la Iglesia. Ante estas adversidades, hay que tener presente que Dios las permite para redescubrir cuánto necesitamos de Él y así redescubrir también el rostro del hermano ante el dolor y el sufrimiento, lo cual suscita una tarea de reconstruir no solo lo material que requiere nuestro país, sino ante todo, lo espiritual, cultural y social. Por lo cual, todos los esfuerzos que hagamos dirigidos hacia los años 2031 y 2033, incluyendo el PGP, son más importantes y pertinentes que nunca.

EN la tercera parte se aborda la situación que se viene para nuestro país con motivo del proceso electoral del 2018, es preciso anunciar con caridad 3 cosas: no es nuestra misión inducir el voto hacia partido o candidato alguno; evitar que nuestro pueblo crea que el criterio es elegir el “mal menor”; y estimular la más amplia participación cívica.

Y concluyó su discurso invocando a la Santísima Virgen de Guadalupe para que nos ayude a ser testigos de esperanza en los próximos meses y años.

Martes 14 de noviembre

EL segundo día de actividades se abrió con la celebración de la Eucaristía presidida por Mons. José Luis Chávez Botello, quien en su homilía resaltó que nuestro pueblo necesita ver y tocar en nosotros la fuerza de la confianza en Dios, esta sería la mejor manera de abonar a la reconstrucción del tejido social, y fortalecer la fe, esperanza y el amor de nuestro pueblo.

POSTERIORMENTE el Sr. Nuncio Apostólico Mons. Franco Coppola, puso de manifiesto a todos los obispos mexicanos que la Iglesia debe ofrecer un regazo materno a los jóvenes y que su mirada debe ser capaz de cruzarse con las miradas de ellos, de amarlos y de captar lo que los jóvenes buscan, y de modo particular insistió en que deben ser cercanos a su presbiterio. También externó sus impresiones respecto al PGP, animando a nuestros obispos a escuchar permanentemente al Pueblo de Dios.

Y lo clave de esta jornada fue la labor de profundizar en el Documento base del PGP en equipos divididos en las 18 Provincias Eclesiásticas de México. Y concluyeron los trabajos de este día con el rezo de las vísperas presididas por Mons. Pedro Sergio de Jesús Mena Díaz, obispo auxiliar de Yucatán.

Miércoles 15 de noviembre

LA tercer jornada de trabajo el tema central de nuestros obispos fue el Año de la Juventud, en el marco del próximo Sínodo de los obispos que se llevará a cabo en octubre de 2018, cuyo tema es “La fe, los jóvenes y el discernimiento vocacional”, teniendo mucha esperanza que este año de la juventud pueda suscitar en los corazones de muchos pastores y agentes juveniles y adolescentes, nuevas esperanzas y nuevas fortalezas para seguir trabajando en esta pastoral, y para aprovechar el empuje, la fortaleza, la sinceridad y las ganas de vivir la esperanza que los jóvenes tienen, para que nuestra Iglesia tenga nuevas luces, nuevos momentos, nuevas propuestas y podamos de nuestra sociedad, la sociedad del amor, así lo refirió Mons. Juan Armando Pérez Talamantes, de la Dimensión Adolescencia y Juventud (Comisión Episcopal para la vida, familia, juventud y laicos), y obispo auxiliar de Monterrey.

Jueves 16 de noviembre

EN la cuarta jornada de trabajo, por la tarde se ofreció una rueda de prensa a los medios de comunicación en la que participaron: el Emmo. Sr. Cardenal José Francisco Robles Ortega (Presidente de la CEM), Monseñor Alfonso Gerardo Miranda Guardiola (Secretario general de la CEM), y el Pbro. Rogelio Narváez Martínez (Secretario Ejecutivo de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social), para presentar el tradicional mensaje de parte de los obispos mexicanos al Pueblo de Dios; la rueda de prensa se desarrolló en 2 momentos: la lectura del mensaje y luego se dio espacio para preguntas. Por la trascendencia de este mensaje, a continuación se los presentamos de manera íntegra: 

Reconstruyamos con la confianza
puesta en el Señor

  • LOS obispos de México reunidos en nuestra CIV Asamblea saludamos a todos los fieles creyentes y hombres y mujeres de buena voluntad. Les expresamos nuestro afecto, cariño y cercanía.
  • HEMOS vivido días de mucha tristeza y sufrimiento. Los sismos y huracanes nos han golpeado fuertemente; sin embargo, Dios ha estado con nosotros. No ha sido Él quien nos ha golpeado. Él ha hecho salir lo mejor de nosotros mismos. Porque Él está a nuestro lado, fortalezcamos nuestra esperanza: “¿Qué nación grande hay que tenga un dios tan cerca de ella como está el Señor nuestro Dios siempre que le invocamos?” (Dt 4,7).
  • HEMOS sido testigos de la bondad que Dios ha puesto en el corazón de cada hombre y mujer. Otra vez nos ha impresionado y edificado la generosidad de tantos jóvenes que, al lado de muchas personas mayores, ofrendaron manos y recursos en los momentos inmediatos de las tragedias. Pronto se sumaron, de manera muy solidaria, grupos y personas de toda nuestra patria, así como instituciones nacionales e internacionales. A todos ellos nuestra admiración y gratitud.
  • LA caridad nos sigue urgiendo. Es tiempo de reconstruir nuestras casas, nuestras escuelas y nuestros templos, así como otros lugares donde también se consolida, fortalecer y alimenta nuestra identidad personal, familiar y comunitaria. Es tiempo de reconstruir espiritual, psicológica y emocionalmente a cada persona y a cada pueblo. Pongamos lo mejor de nosotros en esta tarea. Ningún recurso se desvíe de su intención.
  • TAMBIÉN es tiempo de reconstruir nuestra Patria. Con profundo dolor y preocupación constatamos que siguen presentes esas otras calamidades que cimbran, derrumban y destruyen nuestra gran nación: la injusticia e inequidad, la corrupción e impunidad, las violencias, el narcotráfico, los asesinatos y desaparecidos, la inseguridad y extorsión, los atentados a la familia, a la niñez y a la juventud. Confiamos al Señor, que “es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones” (Salmo 46, 1), nos conceda vernos de pie y consolidados en la justicia y en la caridad. Todos y cada uno según nuestra propia vocación, somos necesarios para construir una sociedad más justa, próspera y en paz. Nadie se sienta excluido, todos somos parte en la solución.
  • LOS próximos comicios electorales son una privilegiada ocasión para comprometernos en la reconstrucción de nuestra patria. Busquemos hacer “el bien posible” esto es: “impulsar todo lo que aporte al bien común, a la paz, a la seguridad, a la certidumbre, a la justicia, al respeto de los derechos humanos y a la solidaridad real con los más pobres y excluidos”*. Nuestra patria requiere la responsable participación de cada uno.
  • EN esta obra de reconstrucción, el Espíritu del Señor nos impulsa a través de la I jornada mundial de los pobres, que viviremos el        próximo domingo, a hacer de la misericordia nuestro estilo de vida. Además, el Año de la Juventud que hemos establecido en nuestra patria, como preparación al Sínodo de los Obispos en el 2018, nos compromete a impulsar a nuestros jóvenes a ser protagonistas de la Nueva Evangelización a compartir la fe que han recibido y discernir su vocación en el seguimiento de Jesús.
  • CONFIAMOS al Señor y a la intercesión maternal de la Virgen María de Guadalupe y de los Santos Niños Mártires Tlaxcaltecas recientemente canonizados, el Proyecto Global de Pastoral 2031 – 2033 que estamos elaborando, como nos lo ha pedido e inspirado el Santo Padre Papa Francisco el año pasado. A fin de que propicie la conversión pastoral de todos los agentes, particularmente de nosotros obispos, para que cercanos a ustedes y con un renovado espíritu sigamos construyendo el Reino de Dios.

Viernes 17 de noviembre

LA Asamblea plenaria finalizó sus actividades, con grande esperanza al concluir la creación del Plan Global de Pastoral, para generar un proceso que nos lleve de la mano con líneas de acción bien específicas, que creen comunión en nuestro país en la Iglesia de México hacia el 2031 – 2033, inspirados por un gran acontecimiento, el acontecimiento Guadalupano, que sin duda nos ayuda a inspirarnos en el testimonio de la Santísima Virgen María de Guadalupe, pero también la celebración del Año de la Redención.

CON lo que podemos quedarnos de esta CIV Asamblea Plenaria, es que ha generado procesos que no se detendrán, procesos donde tienen participación los laicos, donde los sacerdotes estarán involucrados, donde la gran esperanza es que aterrice en nuestras comunidades parroquiales, generando comunidad, y donde siempre habrá un abanico de posibilidades de participación, de corresponsabilidad de todos los agentes de pastoral. 

LOS obispos están comprometidos en este esfuerzo y como pastores quieren marcar la ruta con la ayuda de toda la comunidad, por lo que un equipo interdisciplinar, ayudarán hasta que concluya y se plasme este plan global de pastoral.

Héctor López Alvarado, Pbro. Lic.