Mar-Abr-2017

09.- Misiones Universitarias

La exigencia del mandato de Nuestro Señor Jesucristo, dictado a los apóstoles: “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio”, es la invitación a todos los bautizados y de una manera especial a quienes han ido madurando en su fe.

La Universidad del Valle de Atemajac, la universidad católica, desde su fundación lleva en su misión, la esencia misma del Evangelio: “Incidir en la transformación social desde la cosmovisión católica y formar personas íntegras en lo humano, científico, tecnológico y profesional, que sean líderes con espíritu de servicio, comprometidos con el bien común y el desarrollo sustentable” (PID 2016-2020).

Por lo cual, atendiendo al Maestro y a nuestros principios institucionales, es que la UNIVA, en el período de Semana Santa, realiza una experiencia de misión en diferentes comunidades, para compartir la fe desde lo que hemos recibido con abundancia de parte de Dios, con tres tareas muy claras:

a) El anuncio de Jesucristo y su Evangelio

b) La formación y maduración de comunidades eclesiales

c) La promoción humana y la encarnación de los valores evangélicos

Esto siempre en sintonía con los planes diocesanos y en perfecta comunión con los párrocos, en el excepcional marco de la Semana Santa.

En los últimos años, en su plan de formación que lleva la universidad en orden a garantizar una pastoral universitaria, sea propiciado realizar, estancias de misiones de Semana Santa, con un máximo de cinco años por comunidad, por lo cual en este 2017, iniciamos con nuevas parroquias, para esta grata experiencia de misión con alumnos, docentes y administrativos del plantel UNIVA Guadalajara.

La elección de las parroquias se realiza a través del equipo de pastoral de la universidad y en pláticas con varios párrocos, seleccionando en este año cuatro lugares:

1. Cuasi-parroquia Jesús de la Divina Misericordia

En la colonia La Azucena, el Salto Jalisco, con el Sr. Cura José Luís Becerra.

En este lugar de misión participaron 2 administrativos, 4 seminaristas de 2° de teología y 35 alumnos de Universidad y Preparatoria.

Las capellanías que se visitaron fueron: Santa Clara de Asís, Sn. Joseph Mosscatti, Fracc. Las lilas.

2. Santa María Magdalena

En Apozol, Zacatecas. Con el Sr. Cura Jorge Pedro Morán.

Asistieron 2 administrativos y 4 seminaristas de 2° de teología con 35 alumnos de Universidad y preparatoria.

Se hizo presencia también en cuatro comunidades de la parroquia: San Francisco, San Isidro, El Tule y San Miguel.

3. Nuestra Señora Refugio de pecadores

En Lomas de Zapopan, Zapopan, Jal. Con el Sr. Cura José Alfonso Ramírez Quintana.

Los integrantes fueron un administrativo, 4 seminaristas de 2° de teología y 20 alumnos de Universidad y preparatoria.

4. Señor de la Ascensión

En Teuchitlán, Jalisco. Con el Sr. Cura Jorge Villaseñor Orozco.

El equipo fue conformado por 2 administrativos, 4 seminaristas de 2° de teología y 32 alumnos de Universidad y preparatoria.

También hubo presencia de misioneros en las comunidades de: La Mora y la Estanzuela.

Anunciar el Kerigma

En estas comunidades, la actividad que se desarrolló, prioritariamente los primeros días de la semana mayor, fue el visiteo de casas llevando el anuncio del Kerigma y por las tardes se impartieron los ejercicios espirituales a niños, jóvenes y adultos.

En algunas comunidades se dio continuidad al grupo de preparación para el Sacramento de la Confirmación.

El Triduo Pascual

Jueves, viernes y sábado santo encabezaron las actividades de la Pascua juvenil y las celebraciones litúrgicas de esos días.

La actividad siempre es gratificante y muy formativa para los miembros de la comunidad universitaria, así como de las parroquias en las que se participa, es una experiencia que marca la vida de fe de nuestro alumnos y manifiesta concretamente nuestro compromiso como universidad católica en nuestra diócesis, es una semana, poco en tiempo, pero mucho lo que se logra en quienes participan y lo que genera posteriormente en su vida de fe y la armonía con su profesión de nuestros futuros egresados.

Es la vida de la Iglesia en todos sus ámbitos, compartir la fe desde lo mucho que hemos recibido, es vivir la fe, no como el que sabe todo y se encuentra con el que debe recibir, sino la comunidad que se encuentra para celebrar la fe desde el misterio de nuestra redención, la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Paulo Alejandro González Enriquez, Pbro. Lic.