Ene-Feb-2014

11 IX Reunion Vicarios de Pastoral

“Profundizar y compartir el sentido de la Nueva Evangelización” IX Encuentro de Vicarios de Pastoral

José de Jesús Palacios T., Pbro. (Diócesis de Celaya)

Vicarios Episcopales de Pastoral, se dieron cita en México para su IX reunión, convocados por la Conferencia del Episcopado Mexicano. La reunión celebrada durante los días 8 al 10 de enero del presente asumió la tarea de profundizar y compartir el sentido de la Nueva Evangelización en México. Todo con el propósito de dar seguimiento a los objetivos de la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal y ofrecer herramientas para que en cada diócesis se hagan operativos los propósitos y acuerdos en función de la nueva evangelización.

Monseñor Sigifredo Noriega, obispo de Zacatecas, fue el encargado de conducir, coordinar y animar este encuentro, junto con Mons. Eugenio Lira y Juan Manuel Mancilla, forman parte de la comisión de coordinar y formar a los Secretarios Ejecutivos. Mons. Sigifrido, inició con las palabras de bienvenida y la presentación de los programas, horarios y disposiciones preparadas para la realización de esta reunión. Miembros de la comisión también son los presbíteros Marciano Reyes, Francisco Escobar, y Eduardo Cervantes.

La Nueva Evangelización nos urge a una iluminación con datos de ciencias humanas y modernas técnicas.

El primer momento del encuentro fue dirigido por la doctora María Luisa Aspe Amella, representante del INDOSOC, dio a conocer resultados de investigación realizada por el organismo que representa reflejando la cultura y práctica religiosa en México. Tras explicar la dinámica propia de la encuesta celebrada entre agosto y septiembre del 2013 y el alto grado de confiabilidad, ubicándolo en un 95%; ofrece datos crudos que invitan a todo pastor a aplicarse con empeño en la Nueva Evangelización.

La encuesta revela que los católicos no somos muy buenos ciudadanos en comparación con los fieles de otras profesiones religiosas, se detecta un bajo interés por parte de los católicos por contribuir y participar en la transformación social.

Por otra parte algo confortante es que la Iglesia católica sigue teniendo un alto grado de confiabilidad, ubicándose en tercer lugar, después de la marina en primero y el ejército en segundo. Del 86% que dicen pertenecer a una religión el 92% se declaran católicos.

Los encuestados también declaran que la Iglesia ayuda a tres principales cosas, apoyo a gente pobre, mantener la fe y apoyo frente a la desintegración familiar.

Dice además que del total de entrevistados solo el 5% participan en alguna actividad altruista, de las cuales el 34% mencionaron un grupo de Iglesia y el 15% asociación de padres de familia y grupo vecinal respectivamente.

Es de subrayarse que los católicos son poco asiduos a la lectura de la Biblia y a la asistencia al templo en comparación con fieles de otras profesiones.

Otro de los retos para la pastoral es la influencia de la secularización en todos los niveles, particularmente en la juventud. El Lic. Eduardo Pisa Sámano, fue el encargado de iluminar esta realidad, expuso que en México existen 18.7 millones de jóvenes.

Hoy los jóvenes tienen mayor fuerza que nunca en la historia de nuestra sociedad. Es la población joven más alta que nuestro país ha tenido en su historia. La mitad de la población tiene 26 años o menos, según lo muestra el censo de población y vivienda del 2010.

La Iglesia tiene que estar preparada en sus métodos para dar respuestas claras a ésta nueva generación que algunos han llamado la generación “Y”.

Una generación que le da importancia al cuidado del cuerpo, que nace en el mundo de la técnica informática, que considera a la autoridad según capacidades, que se abre espacio en la diversidad.

Los jóvenes tienen conciencia planetaria, con una cultura de consumo en un mundo globalizado, ya no se agrupan en función de ideas sino en función de sentires egoístas.

Cualquier joven de nuestra generación “Y” podría tener padres divorciados, un primo que se declara gay, tener una relación de hecho con su novia, contar con un amigo budista, con un tío abuelo sacerdote y en ocasiones va a misa.

Las realidades hasta aquí descritas nos urgen como Iglesia a asumir con urgencia criterios de discernimiento pastoral en orden a vitalizar la Nueva Evangelización tan querida y urgida por el Papa Francisco y tan necesaria, como hemos visto, para nuestros tiempos.

El Padre Benjamín Bravo Pérez, quien después de hacer una reflexión profunda expuso ante la pregunta:

¿Por dónde empezar una Nueva Evangelización?

Por los cinco sentidos, responde…., Y de todos ellos, por el tacto, o sea, por rozar, tocar, contactar, contactar con tacto. Es decir, generar una ‘fe sensible’, basada en el cuerpo, más que en razones y doctrinas.

Mostrar con las actitudes el rostro humano de Jesús y encaminar a todos a ese encuentro personal.

Cada provincia eclesiástica se dio a la tarea de reunirse y analizar cómo es que en cada diócesis se vive la realidad expuesta y cómo es que las iglesias locales deben dar respuesta eficaz a esas realidades.

El reto es que la Nueva Evangelización llegue a todos, que la Iglesia sea capaz de asumir nuevos lenguajes, de usar las nuevas técnicas, de afinar nuevos métodos, pero ante todo de hacer presente y visible el rostro de Cristo que se encarna en cada una de las realidades que tenemos en nuestros entornos, que seamos capaces de tocar, de entrar en contacto y contactar con cada una de ellas.