Sep-Oct-2017

Los divorciados vueltos a casar, ¿tienen puertas abiertas o puertas cerradas en la Iglesia?

Todo empezó en una Conferencia de Prensa…
28 de julio de 2013: En el avión que lo regresaba de la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro (Brasil) al Vaticano, el Papa Francisco dijo a los periodistas que lo acompañaban que había que revisar la posibilidad de la plena incorporación eclesial de los divorciados vueltos a casar civilmente.
En la Conferencia de Prensa, el periodista Gianguido Vechhi, del Corriere della Sera, le preguntó:
–Santo Padre, en este viaje ha hablado varias veces también de la misericordia. A propósito del acceso a los sacramentos de los divorciados vueltos a casar, ¿hay posibilidad de que cambie algo la disciplina de la Iglesia? ¿Que estos sacramentos sean una ocasión para acercar a estas personas, en vez de una barrera que los separa de los otros fieles?
El Papa Francisco le respondió:
–La Iglesia es Madre: debe ir a curar a los heridos, con misericordia. Si el Señor no se cansa de perdonar, nosotros no tenemos otra elección que ésta: lo primero, curar a los heridos. Es mamá, la Iglesia, y debe seguir por el camino de la misericordia. Y tratar con misericordia a todos…
Los ortodoxos tienen una praxis diferente. Ellos siguen la teología de la oikonomía (misericordia), como dicen ellos, y dan una segunda oportunidad, lo permiten.
… Y surgió el debate… con dos maneras diferentes de pensar y de afrontar la cuestión…
8 de octubre de 2013: Federico Lombardi, Director de la Oficina de Prensa del Vaticano, anunció la celebración de dos Sínodos de Obispos sobre la familia (uno Extraordinario en el 2014 y otro Ordinario en el 2015) con la novedad de que ambos Sínodos estarían precedidos por una consulta al Pueblo de Dios.
A partir de ese momento surgieron dos maneras opuestas de pensar en relación con los divorciados en nueva unión civil: una más dogmática y jurídica que les negaba el acceso a los sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristía. Otra más pastoral y misericordiosa que integraba la indisolubilidad del matrimonio con una práctica misericordiosa. Los primeros cerraban la puerta de los sacramentos. Los segundos abrían la puerta de los sacramentos para algunos casos concretos, después de haber recorrido un proceso de discernimiento personal y pastoral.
He aquí la crónica de los hechos:

LA PUERTA CERRADA

LA PUERTA ABIERTA
CON CIERTAS CONDICIONES

Cinco condiciones
20 de febrero de 2014: Por invitación del Papa Francisco, el cardenal Walter Kasper presentó un Informe titulado El evangelio de la familia en el Consistorio extraordinario de los cardenales (20–21 de febrero), en el cual explicó su posición favorable a que los divorciados que se han vuelto a casar pudieran comulgar, siempre y cuando los divorciados cumplieran cinco condiciones.
“Un dogma divino”
Junio de 2014: El P. Carlos Granados, Director general de la Editorial BAC, le hizo una entrevista al cardenal G. Ludwig Müller. Dicha entrevista se publicó después en el libro La esperanza de la familia. En la entrevista–libro, el cardenal Müller afirmó que “la absoluta indisolubilidad de un matrimonio válido no es mera doctrina, sino un dogma divino y definido por la Iglesia”.

“No puede haber cambios”
1 de octubre 2014: Cuatro días antes de que iniciara el primer Sínodo sobre la familia, en Italia y Estados Unidos salió a la luz el libro Permanecer en la verdad de Cristo. Matrimonio y comunión en la Iglesia, escrito por cuatro cardenales (Walter Brandmüller, Velasio De Paolis, Carlo Caffarra y Raymond Leo Burke), quienes se oponían a que los divorciados en nueva unión civil pudieran recibir los sacramentos. El cardenal Burke afirmó en esa publicación que “la verdad del matrimonio está claramente reconocida, desde la fundación de la Iglesia, en el evangelio de Mateo” y que en ese tema “no puede haber cambios”.

104 votos favorables (58.4%)
5–19 de octubre de 2014: Realización del III Sínodo Extraordinario de los Obispos con el tema “Los desafíos pastorales sobre la familia en el contexto de la evangelización”. En la Relación Final (Relatio synodi) del 18 de octubre, la Propuesta 52 sobre la posibilidad del acceso a la Penitencia y a la Eucaristía de los divorciados vueltos a casar civilmente tuvo 104 votos favorables (58.4 %) y 74 en contra. En esa propuesta se decía que “el eventual acceso a los sacramentos debería ir precedido de un camino penitencial bajo la responsabilidad del Obispo diocesano”.

Un consenso difícil
4–25 de octubre de 2015: Realización de la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de Obispos con el tema “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”. Las propuestas 84, 85 y 86 de la Relatio synodi del 24 de octubre alcanzaron los dos tercios de la votación general (la n. 84: 187 a favor y 72 en contra; la n. 85: 178 a favor y 80 en contra; y la n. 86: 190 a favor y 64 en contra). Dichas propuestas se referían a la integración en la comunidad cristiana de los divorciados en nueva unión civil a través de un camino de acompañamiento y discernimiento pastoral.
Las puertas entreabiertas: 
ni las puertas cerradas, 
ni abiertas de par en par
19 de marzo de 2016: Promulgación de la Exhortación apostólica postsinodal Amoris Laetitia (AL) sobre “El amor en la familia”.
En la Exhortación AL el Papa Francisco reconoce la diversidad de situaciones y realidades entre los divorciados vueltos a casar y señala que la Iglesia, ante todo, los “mira con amor” (AL 78). Motivado por “la lógica de la compasión” (AL 308) y el “primado de la caridad” (AL 311), el Papa les entreabre las puertas, señalando tres etapas para su plena participación en la vida eclesial y sacramental de la comunidad cristiana:
• El acompañamiento de cada persona y de cada pareja.
• El discernimiento de las situaciones, caso por caso. Un discernimiento personal y pastoral serio, responsable y bajo el signo de la misericordia.
• Y la integración en la comunidad: “Se trata de integrar a todos… Nadie puede ser condenado para siempre” (AL 297). “A las personas divorciadas que viven en nueva unión, es importante hacerles sentir que son parte de la Iglesia, que no están excomulgados” (AL 243). El Papa Francisco exhorta a que los divorciados en nueva unión reciban “la ayuda de la Iglesia” (AL 305) y “en ciertos casos –añade el Papa–podría ser también la ayuda de los sacramentos” (nota 351 de la Exhortación AL), ya que la Eucaristía “no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles” (nota 351).

En este camino de acompañamiento, discernimiento e integración, el Papa enfatiza el respeto a la conciencia de cada persona: “Estamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas” (AL 37). La Exhortación AL, por consiguiente, invita a los fieles a una tarea de fe adulta en la que disciernen, junto con sus pastores, la voluntad de Dios en la situación particular que están viviendo.
El Papa Francisco, por lo tanto, abre las puertas de los sacramentos a los divorciados que se han vuelto a casar solamente en aquellos casos concretos que lo justifican y después de que se ha dado un responsable discernimiento personal con el acompañamiento de un sacerdote. Consecuentemente, no todas las situaciones justifican el acceso a los sacramentos, como sería el caso, por ejemplo, “de alguien que reiteradamente ha fallado a sus compromisos familiares” (AL 298) y de otras situaciones concretas que no cumplan las condiciones requeridas.
A los que se guían por el juridicismo y el rigorismo doctrinal, el Papa les dice lo siguiente:

• “Si se tiene en cuenta la innumerable diversidad de situaciones concretas… puede comprenderse que no debería esperarse del Sínodo o de esta Exhortación una nueva normativa general de tipo canónica, aplicable a todos los casos” (AL 300).
• “Es mezquino detenerse sólo a considerar si el obrar de una persona responde o no a una ley o norma general, porque eso no basta para discernir y asegurar una plena fidelidad a Dios en la existencia concreta de un ser humano” (AL 304).
• “Un pastor no puede sentirse satisfecho sólo aplicando leyes morales a quienes viven en ‘situaciones irregulares’, como si fueran rocas que se lanzan sobre la vida de las personas” (AL 305).
• “Es verdad que a veces nos comportamos como controladores de la gracia y no como facilitadores. Pero la Iglesia no es una aduana, es la casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas” (AL 310).
• El camino de la Iglesia es el de no condenar para siempre y difundir la misericordia de Dios” (AL 296).
• “Ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación así llamada ‘irregular’ viven en una situación de pecado mortal, privados de la gracia santificante” (AL 301).
• “Por creer que todo es blanco o negro a veces cerramos el camino de la gracia y del crecimiento” (AL 305).

“Se puede dar también la ayuda de los sacramentos”
8 de abril de 2016: De manera oficial, el Cardenal Christoph Shönborn presenta al Pueblo de Dios la Exhortación Amoris Laetitia. En esa presentación el Cardenal Shönborn pronunció las siguientes palabras: “Se pone naturalmente la pregunta ¿qué dice el Papa respecto del acceso a las personas que viven en situaciones ‘irregulares?… En el sentido de esta ‘via caritatis’ (AL 306) el Papa afirma, de manera humilde y simple, en una nota (351) que se puede dar también la ayuda de los sacramentos en caso de situaciones ‘irregulares’…”.

“Podría decir que sí, y punto”
16 de abril de 2016: Durante el vuelo de regreso de la isla de Lesbos (Grecia) al Vaticano, hubo una Conferencia de Prensa con el Santo Padre en el avión. El periodista Francis Rocca, del Wall Street Journal, le preguntó al Papa:
–Algunos sostienen que no ha cambiado nada sobre la disciplina que regula el acceso a los sacramentos para los divorciados que se han vuelto a casar… Otros, en cambio, sostienen que ha cambiado mucho y que hay nuevas aperturas y posibilidades. Mi pregunta sería: para una persona, para un católico, ¿hay nuevas posibilidades concretas que no existían antes de la publicación de la Exhortación o no?
El Papa le respondió:
–Podría decir que sí, y punto. Pero sería una respuesta muy simplificada. Les recomiendo que lean la presentación del documento que hizo el cardenal Schönborn, que es un gran teólogo.
No pueden acercarse, en ningún caso, a la comunión sacramental
3 y 4 de mayo de 2016: La Editorial BAC invitó a España al cardenal G. L. Müller para presentar su libro Informe sobre la esperanza en las ciudades de Madrid y de Oviedo. En la Rueda de Prensa de Madrid, el 3 de mayo, el Prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe sostuvo que los divorciados vueltas a casar no pueden acercarse, en ningún caso, a la comunión sacramental y señaló que la única salida pastoral que les queda es “separarse del legítimo esposo” o el vivir junto al nuevo esposo en castidad perfecta “como hermanos”.

El Papa “justifica actos adúlteros”
Julio de 2016: Sale en Internet un vídeo producido por el portal estadounidense Life Site News en el que 16 líderes mundiales “pro–vida” denunciaron la “confusión” y “ambigüedad intencionada” que ha creado el Papa en la Exhortación AL, la cual –aseguran ellos– contiene 19 errores. En el vídeo, John Smeaton, Presidente de la Sociedad para la protección de los niños no nacidos, afirmó que lo que el Papa ha escrito “justifica actos adúlteros” .

AL abre la posibilidad del acceso a los sacramentos
5 de septiembre de 2016: Los Obispos argentinos de la Región de Buenos Aires ofrecieron a sus sacerdotes un texto que contiene 10 criterios básicos para aplicar el Capítulo VIII de la Exhortación AL. He aquí los criterios 6 y 7:
“6.  Si se llega a reconocer que, en un caso concreto, hay limitaciones que atenúan la responsabilidad y la culpabilidad (cf. nn. 301-302), particularmente cuando una persona considere que caería en una ulterior falta dañando a los hijos de la nueva unión, Amoris Laetitia abre la posibilidad del acceso a los sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía (cf. notas 336 y 351). Estos, a su vez, disponen a la persona a seguir madurando y creciendo con la fuerza de la gracia.}

7. Pero hay que evitar entender esta posibilidad como un acceso irrestricto a los sacramentos, o como si cualquier situación lo justificara. Lo que se propone es un discernimiento que distinga adecuadamente cada caso…”.

Kasper: “Sí, y punto”
Octubre de 2016: El cardenal W. Kasper publicó un artículo en la revista alemana Stimmen der Zeit con el título “Amoris Laetitia: ¿rompimiento o comienzo?”. En dicho artículo W. Kasper señaló que el Papa “ha respetado el sentir de la mayoría de los dos tercios” de votaciones que expresaron los obispos en el Sínodo sobre la familia y que AL no es una ruptura sino una salida hacia el futuro de un nuevo paradigma caracterizado por “una pastoral de integración gradual”. Añade que “Amoris Laetitia sienta las bases para que cambie la praxis en casos individuales razonados” y por eso sostiene que la Exhortación del Papa “no cambia ni una coma de la enseñanza de la Iglesia, pero lo cambia todo”.
El cardenal Kasper también se refirió a la famosa respuesta que el Papa dijo a los periodistas el 16 de abril de 2016: “Sí, y punto”. Kasper señaló que esa “pequeña” respuesta, aunque no se encuentra en AL, “sí responde a su tenor general”.

Una carta de 4 cardenales con 5 preguntas para el Papa: Que responda con un “sí” o con un “no”

Noviembre de 2016: En los días previos al Consistorio para la creación de nuevos cardenales, sale a la luz pública una carta que 4 cardenales enviaron al Papa, desde el día 19 de septiembre de 2016, en la que le pedían a través de 5 preguntas (Dudas), que “clarifique” la “incertidumbre” y la “confusión” que se ha generado a causa del Capítulo VIII de la Exhortación AL. La carta la firman los cardenales Walter Brandmüller, Raymond L. Burke, Carlo Cafarra y Joachim Meisner. Como el Papa Francisco no respondió la carta que le enviaron, los cardenales la filtraron al vaticanista Sandro Magister y le dijeron que son “dudas” que el Papa tiene que responder con un “sí” o con un “no”.

“Bienvenidos de nuevo a casa”

Domingo 11 de junio de 2017: En la Diócesis de Reconquista, Argentina, se celebró una Misa en la que comulgaron 30 parejas de personas divorciadas y vueltas a casar civilmente, las cuales habían sido acompañadas en un camino de discernimiento a nivel diocesano durante seis meses con una reunión semanal. En la homilía el Obispo Ángel José Macín les dijo “bienvenidos de nuevo a casa”.

Javier González Ramírez, Pbro. Lic.