Nov-Dic-2017

MENSAJE de la Comisión Diocesana de la Pastoral Social ante el proceso electoral 2018

imagesEste año 2018 será un año decisivo en el proceso democrático del país, he aquí algunos puntos que debemos tomar en cuenta.

Guadalajara, MÉXICO.

COMISIÓN DIOCESANA DE PASTORAL SOCIAL

La democracia es responsabilidad de todos

LA Iglesia cuando en sus enseñanzas y exhortaciones toca las realidades temporales como la política, lo hace consciente de que se está moviendo en un campo técnico, en el cual no tiene derecho de intervenir sin razón. Se sabe y se acepta limitada, pero no por eso renuncia a su función profética, crítica y educadora, dirigida a iluminar las diversas situaciones con la luz del Evangelio. No manifiesta, por tanto, preferencias ni apadrinamientos de nadie, lo que le interesa es que la dignidad del hombre venga respetada y promovida. 

LA Iglesia Diocesana de Guadalajara a través de la Comisión de Pastoral Social, consciente de su responsabilidad de iluminar y orientar a su feligresía y de contribuir a la reconstrucción del tejido social, comparte el siguiente mensaje ante el proceso electoral:

EN la grave crisis social en la que nos encontramos, es necesario que los ciudadanos marquen la agenda política de los candidatos y partidos políticos para convertirla en una agenda ciudadana. Hacemos un llamado a los actores políticos a escuchar el clamor de la ciudadanía ante sus necesidades más apremiantes. En primer lugar, la construcción de la paz es tarea impostergable a la que se deben aportar propuestas realizables y urgentes. La paz es, fruto de la justicia y la caridad, un valor y un deber universal, y el anhelo de alcanzarla es más que indispensable. Los católicos recordamos las palabras de Jesús: “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios” (Mt 5,9).

ES necesario que el interés de los candidatos y los actores políticos centre su atención en el desarrollo integral de la persona y las comunidades, evitando los discursos y propuestas carentes de viabilidad. Creemos que en la medida en que los ciudadanos tengan fácil acceso a los bienes indispensables para tener una vida digna, el ambiente social cambiará radicalmente para bien. Asimismo, señalamos el grave riesgo de la demagogia y el populismo, carentes de verdaderas propuestas y nocivos para la sociedad. 

RECORDAMOS a los fieles laicos que aspiran a un puesto de elección popular, que han de destacarse por su virtud y el espíritu de servicio propios para cumplir con tan noble misión. “Quienes son o pueden llegar a ser capaces de ejercer este arte tan difícil y tan noble que es la política, prepárense para ella y procuren ejercitarla con olvido del propio interés y de toda ganancia venal” (Gaudium et Spes 75). Aléjense por tanto, del anhelo y la lucha de poder que hacen tan innoble y envilece el actuar político. 

LA Iglesia, partidaria del sistema democrático participativo, reconoce que el interés de los ciudadanos en la construcción del bien común es indispensable para alcanzar la madurez política. La Iglesia (con su doctrina social) no dicta leyes a los poderes públicos, ni se declara políticamente a favor de una parte o de otra, su intención es más bien salvar la persona del hombre, renovar la sociedad humana (cfr. Gaudium et Spes 3). Por tanto, exhorta a los ciudadanos a conocer a los candidatos a puestos de elección popular así como sus propuestas y compromisos adquiridos en campaña ante la compleja realidad por la que atraviesa nuestra gran nación. La responsabilidad de votar es tan solo un ejercicio democrático, es necesario que una vez electos los gobernantes se les de seguimiento y se exija el cumplimiento de lo prometido y la rendición de cuentas transparentes de la administración pública. Por medio de la solidaridad podemos vencer el abstencionismo electoral y por la participación doblegamos la indiferencia. Invitamos también a la sociedad, a fomentar la virtud social de la solidaridad, involucrándose en asociaciones no gubernamentales o del llamado tercer sector, que contribuyan al bien de la sociedad. 

LA Verdad es uno de los valores fundamentales de la vida social, por tal motivo, exhortamos vehementemente a los actores políticos dirigirse con respeto hacia las personas y propuestas de los candidatos y plataformas políticas diversas a las propias. Actuar de esta manera contribuye a cambiar el ambiente de recelo y violencia en el que vivimos, además de que aporta a la cohesión del tejido social. Deseamos campañas políticas propositivas y centradas en aportar soluciones a los diferentes problemas que afrontan nuestras comunidades. Esperamos que se deseche de una vez por todas, el golpeteo y la llamada “guerra sucia”, que solo perjudican a la sociedad. 

EL papel de los medios de comunicación es fundamental para la información y generación de opinión pública, siendo fieles a esta vocación, los comunicadores ejerzan su labor de informar de manera “objetivamente verdadera y, salvada la justicia y la caridad, íntegra; y en cuanto al modo, ha de ser honesta y correcta, tanto en la obtención de la noticia como en su divulgación” (Inter Mirifica 5). Al igual que los demás medios de comunicación, las redes sociales deben contribuir al bien común y al fortalecimiento de la democracia usados correctamente y con verdad. 

HACEMOS una invitación a los actores y partidos políticos al sabio y prudente uso de los recursos económicos que disponen para las campañas, recordando la situación de pobreza y precariedad en la que vive gran parte del pueblo mexicano. El dispendio y despilfarro del recurso público ofende gravemente a la ciudadanía y se convierte en algo inmoral. 

PARA que una sociedad pueda alcanzar la madurez, es necesario que los derechos fundamentales de la persona sean respetados y promovidos. Particularmente, hacemos un llamado para que el derecho a la libertad religiosa goce efectivamente de estas condiciones; “éste derecho se funda en la naturaleza misma de la persona humana, cuya dignidad le hace adherirse libremente a la verdad divina, que trasciende el orden temporal” (Catecismo de la Iglesia Católica 2106).

LA Iglesia, Madre y Maestra, acompaña a sus hijos en éste camino democrático aportando su sabiduría y proclamando la Verdad de la dignidad de la persona, imagen de Dios. En consecuencia, como ha hecho desde 1990, la Iglesia diocesana de Guadalajara aportará acciones en tres ámbitos definidos:

  • Formación: por medio de talleres sobre democracia y participación
  • Información: por los medios de comunicación y plataformas web sobre el proceso electoral
  • Oración: pidiendo a Dios nuestro Señor que nos ilumine para elegir a nuestros gobernantes 

CON esperanza y espíritu de fe que llevan al compromiso y la responsabilidad, nos ponemos bajo el patrocinio e intercesión de nuestra Madre Santísima, en la advocación de Nuestra Señora de Zapopan, para que siga acompañándonos como nación en la búsqueda de condiciones más dignas de vida y convivencia fraterna. Dios nos acompañe a lo largo de este camino. 

POR último, hacemos nuestra la oración del papa Francisco: “¡Ruego al Señor que nos regale más políticos a quienes les duela de verdad la sociedad, el pueblo, la vida de los pobres!” (Evangelii gaudium 205).