Proceso Diocesano

ALCANCES DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN.

Un ideal grandioso.

Una propuesta que abarca todo nuestro ser y quehacer y, sobre todo, se finca en lo  fundamental.

¿DÓNDE DEJÉ EL LIBRO DE APARECIDA?

¿Estará debajo de cientos de papeles en nuestro escritorio?

Casi sonrojados, captemos la enseñanza del Emmo. Señor Cardenal Don J. Francisco Robles Ortega: ¡En la mano debe estar ese valioso documento y leyendo su precioso contenido! Así nos lo dijo palmaria y contundentemente en aquella hermosa mañana del primer día de la Asamblea. ¡Qué magnífica estampa! El Pastor ante sus sacerdotes y laicos leyendo, aplicando y haciendo vida el documento de Aparecida.

Esta acción, indudablemente, fue motivada por el celo pastoral de escuchar y atender los llamados de la Iglesia Universal y Latinoamericana que nos dicen de la Nueva Evangelización y de la Misión Continental. El deseo de tener un objetivo obedece a este impulso apostólico, porque el camino que se ha de recorrer hacia el VI Plan Diocesano, debe ser trazado por esta senda y tras esa bandera de la Nueva Evangelización.

Todos estaremos de acuerdo que la materia “de qua agitur” del que se trata es precisamente este horizonte que ilumina a la Iglesia Latinoamericana y a la Iglesia universal.

PUNTO DE PARTIDA.

Ese mismo día, en la motivación inicial, dada por el Señor Cardenal, decía que lo principal no era la estadística, la técnica de organización, antes que todo, está el encuentro personal con el Señor Jesús. Y esto nos lleva de nuevo a la doctrina actual de nuestra Iglesia latinoamericana, el proceso de encuentro con Jesús, que incluso, ya muchos fieles conocen: Encuentro, conversión, discipulado, comunión y misión.

Y por eso la oración y la acción del Espíritu Santo, en todo trabajo pastoral, son preponderantes. Y en cuanto al método, abrirnos a la fraternidad, como para trabajar con gusto, con alegría. Seguir una metodología participativa, privilegiar la actitud de escuchar a todos.

VOLVAMOS AL SUBSIDIO.

La “Glosa”, que es el instrumento que ofrece a todos el Señor Cardenal, por medio de la Vicaría de Pastoral, continúa diciendo: La actividad de la Asamblea fue la coronación de trabajos intensos en las distintas instancias eclesiales. La Asamblea supone una preparación cuidadosa y una consecuente aplicación, asumiendo con espíritu de comunión eclesial las disposiciones de nuestro Obispo, una vez que ha escuchado a toda la Iglesia diocesana. (Cfr. No. 2)

“El objetivo de esta Asamblea Diocesana de Pastoral, era tener prioridades y objetivo general comunes en toda la Arquidiócesis de Guadalajara para los próximos tres años. Gracias a la asistencia del Espíritu del Señor, logramos nuestro objetivo: Impulsar la Nueva Evangelización, mediante el anuncio del kerigma a todos y la formación integral permanente, para fortalecer nuestras comunidades eclesiales y nuestro pueblo en Cristo tenga vida” Nuestro Obispo ha asumido la voz de la Asamblea y, en cuanto Pastor de esta Iglesia, dispone que este objetivo sea vinculante para todos en el trabajo pastoral, sin que se piense que es algo opcional. (Cfr. No. 3 de la Glosa)

TODOS DEBEMOS INVOLUCRARNOS.

La propuesta es algo grande, en nuestro mundo de exigencias prácticas, hablar de Impulsar la Nueva Evangelización, es algo trascendente, pues así debe ser para que nos ayude a ponernos en camino, para que nos mueva, para que nos lance a una acción más comprometida y  generosa.

Todos los fieles son destinatarios y a la vez protagonistas en esta tarea, por eso es importante conocer lo que el Señor Arzobispo nos propone, no solo los agentes cercanos, los sacerdotes y párrocos, ya que ellos podrán tener este material adecuado en el folleto de la Glosa, pero debemos ir a los demás sectores de cada comunidad.