En Guadalajara

Año Jubilar por Fundador de las Hermanas Catequistas de Jesús Crucificado

Centenario de ordenación sacerdotal del Pbro. Don Juan Nepomuceno Guzmán Hernández 

Fuente: ArquiMedios — Hnas. Catequistas de Jesús Crucificado

Fue un hombre de Dios, sacerdote recto y humilde del clero diocesano. ¡Catequista de corazón! Excelente confesor y párroco muy comprometido.

Aprendió la ciencia de la cruz en la contemplación del Maestro del Calvario, Jesús Crucificado, quien fue para él su “Padre y Maestro” y el fundamento de su gran celo apostólico y amor a la Iglesia, para buscar la “salvación y santificación de las almas” a través de una evangelización integral y de la catequesis.

El Sr. Cura Juan N. Guzmán Hernández nació el 16 de mayo de 1894, en Encarnación de Díaz, Jal. Sus padres: Antonio Guzmán González y Martina Hernández Guzmán. Ingresó al Seminario de Guadalajara en octubre de 1907.

Ordenado Sacerdote el 9 de noviembre de 1919, por el Excmo. Sr. Arz. Don Francisco Orozco y Jiménez, en la Catedral de Guadalajara. Cantó su primera Misa el 19 de noviembre de 1919, en su pueblo natal.

El Padre Juan Guzmán expresó que el día de su Ordenación Sacerdotal se propuso dedicar su ministerio a impulsar la catequesis. Su primer destino, Vicario en la parroquia de Tepatitlán, Jalisco de 1919 a 1935 y de 1950 a 1963 en el Santuario del Señor de la Misericordia.

Dios tenía preparado en su designio un hecho significativo. María Guadalupe Gallegos Franco, se acerca a confesar con el nuevo sacerdote y el padre Juan, al escuchar a aquella jovencita, le hace una audaz invitación: “¿Quieres que corramos unas carreras a la santidad?”. Ella acepta entusiasmada y lo elige como su director espiritual. Dios los llamaría a ser fundadores de una nueva congregación religiosa.

El Espíritu Santo les concedió al Padre Juan y a la señorita Guadalupe Gallegos, el don de experimentar profundamente el amor de Jesús Crucificado y el deseo de seguirlo… y se preguntaban cómo hacerlo en esa realidad histórica, cuando la Iglesia mexicana padecía las funestas consecuencias de la persecución y el martirio de tantos sacerdotes y laicos. Les tocó vivir el sufrimiento del pueblo católico fuertemente atacado en su Fe.

El Padre Juan procuró estar atento a la realidad de su época, tanto en Tepatitlán como, siendo Párroco, en Pegueros (1935-1940) y en Ayotlán, Jal. (1940-1949), algo que no improvisó, ya que su formación en el seminario había incluido la educación para el compromiso social, el desarrollo y capacitación de laicos comprometidos que, inmersos en su ambiente, se dieran a la tarea de instaurar el reino de Cristo, con una pastoral capaz de intensificar la vida cristiana en la sociedad siendo luz y sal de la tierra.

Constató la gran necesidad de formar catequistas

El padre Juan reveló su secreto a otro sacerdote cuando éste le preguntó que cómo le hacía para tener tan bien organizada la Catequesis:

Póngase a estudiar y comprométase más, cada vez más… La catequesis es ardua y necesita de todo el tiempo del Sacerdote para dedicarlo a la Catequesis y hágale sentir a las catequistas que usted ama la catequesis para que puedan ellas amarla”.

La promoción humana y cristiana de la comunidad, la fortalecía el Sr. Cura Guzmán a través de la Acción Católica en sus cuatro ramas, formando líderes con el estudio del Evangelio y de la doctrina social de la Iglesia, la que tomaba muy en cuenta para la evangelización y la catequesis.

Obediente a su Obispo; fraterno con su Vicario. Hombre de oración buscando en todo la voluntad de Dios. Dedicaba largas horas a la Reconciliación y a la dirección espiritual. Con inmenso amor a María, promovió la coronación Pontificia de la Virgen de la Soledad en Ayotlán en 1947.

El Excmo. Sr. Arzobispo don José Garibi Rivera valoró la acción pastoral del Padre Juan Guzmán, quien le comunicó que deseaba fundar en Culiacán una congregación. Él preguntó la finalidad. Y al escuchar que se dedicarían a la Catequesis, su respuesta fue: “Esa fundación, mejor se hace aquí”. La aprobó en 19 de marzo de 1962.

Nuestro Fundador muere el 18 de marzo de 1963. Sus restos descansan en la Casa Madre. Calle La Merced # 1181. Col. Chapalita, Guadalajara, Jal.

El próximo 9 de noviembre, se abrirá el “AÑO JUBILAR”  por el primer centenario de su Ordenación Sacerdotal.