Proceso Diocesano

AQUÍ ESTÁ EL PLAN, NOSOTROS SOMOS EL PLAN.

Equilibrio en las dimensiones de la Iglesia: Lo espiritual y lo visible.

Vicaría Diocesana de Pastoral.

La iluminación en el mensaje del Excmo. Señor Arzobispo, emérito de León, don J. Guadalupe Martín Rábago, afirmaba la posible tentación en la planeación de poner el acento en la reforma de estructuras, de lo visible, lo organizativo de la Iglesia, dejando de lado el misterio, la oración, lo espiritual. Resulta claro que no es sólo con las técnicas como se salva la misión de la Iglesia. Pero ese aspecto visible no se puede soslayar, es una realidad.

Por eso se deben evitar los extremismos. Al seguir el proceso de la Asamblea, también el Emmo. Señor Cardenal don Francisco Robles Ortega, señalaba la importancia de la organización, de la planeación participativa, alentaba a los agentes para participar con toda la inteligencia, ingenio y creatividad. Esto estará expresado en el tema iluminador cuando el Señor Arzobispo, J. Guadalupe Martín, mencionaba la cuestión: ¿Se podrá planear la santidad? Y contestaba, citando a San Juan Pablo II, que sí es posible planear la santidad. Es importante empeñarse, a partir de la espiritualidad de comunión, en la planeación pastoral.

¿QUÉ ES LO QUE SIGUE?

Es de notar que el Equipo Base de la Vicaría trabaja y estudia, con la cercanía del Emmo. Señor Cardenal, durante todo el año. Además en los meses siguientes a la Primera Asamblea en 2013, cada mes La Reunión Conjunta de Vicarios Episcopales, Encargados de Comisiones y Vida Consagrada, vino a ser un verdadero Equipo más amplio, más rico y representativo de las instancias diocesanas, tanto en lo territorial como en lo funcional.

Las voces se van uniendo y el proceso va bajando cada vez más. Al terminar esta II Asamblea, el Emmo. Cardenal decía a todos los agentes que nos llevábamos el compromiso de comunicar, de trasmitir lo vivido, de socializar, de llevar a los hermanos la noticia, la actitud de la Asamblea. El envío así lo resaltaba, ir en nombre del Señor, como el profeta.

EL EQUIPO BASE DE LA VICARÍA.

Este jueves 3 de julio de 2014, tuvo su reunión ordinaria, ahora en la casa de San Sebastián de Analco. En el panorama se contempla constituir un equipo, como propuso el Señor Cardenal, para redactar las líneas comunes propuestas en el tercer momento metodológico de la Asamblea. Luego se vienen encuentros importantes con los Vicarios y Encargados. Luego, el 7 de agosto, con los decanos incluidos, en esos momentos vitales se irán descendiendo las conclusiones de la Asamblea. Este es un caminar al ritmo de la participación de nuestro pueblo, de nuestros agentes.

El deseo del Señor Cardenal es que todos los participantes lleven el mensaje, y todos los agentes se involucren. Sirve el ejemplo de un Vicario que busca que el mismo mensaje de la espiritualidad de comunión sea dado en ese nivel de Iglesia, por el mismo señor Arzobispo, J. Guadalupe Martín Rábago, y que miembros del E. B. de la Vicaría, clarifiquen el proceso pastoral a los agentes de ese sector.

Sr. Cardenal: “¿A quién enviaré? ¿quién irá de nuestra parte?

Asamblea: “Heme aquí, envíame”

Sr. Cardenal: “Irás donde yo te envíe y dirás todo lo que yo te mande. No les tengas miedo, que contigo estoy para protegerte”

Narrador: “Entonces alargó Yahvé su mano y tocó mi boca. Después me dijo Yahavé:

Sr. Cardenal: “Voy a poner mis palabra en tu boca. Desde hoy mismo te doy autoridad sobre las gentes y sobre los reinos”…

Is. 6,1-8. Jer. 1,7-10-17-19.

Cada agente que ha vivido la Asamblea, buscará cumplir con su encomienda, para ello servirá estar en contacto con el Boletín de Pastoral y los distintos medios donde ser informe del proceso a seguir en las fechas siguientes.

Pero más que nada, debemos estar unidos en la oración, para abrirnos al Espíritu que sigue dando sus impulsos vitales a esta Iglesia Diocesana.

ALEGRÍA Y GRATITUD POR LA PARTICIPACIÓN.

Cómo no reconocer, a decir del Emmo. Señor Cardenal, la generosidad y la responsabilidad, de más de 400 agentes en esos tres días de la Asamblea. Gracias a los Coordinadores de equipos, de los Subplenarios, de los secretarios y sus trabajos extras, pues en ciertos momentos de descanso los secretarios preparaban resúmenes para el Plenario, la agilidad demostrada en sus labores ha sido admirable.

Las Comisiones de la Vicaría cumplieron muy bien sus tareas, logística, secretaría, Planeación y seguimiento, economía, etc. Pero sobre todo, la admirable participación de los laicos, cada vez más van tomando su lugar en la familia diocesana, El Señor, nos ha hablado en la participación de tantos laicos en los equipos, muy admirable la presencia y aportación de los religiosos y religiosas.

EDIFICANTES Y CARIÑOSOS.

Nuestros hermanos Seminaristas, qué benéfica presencia, participación solicita: en determinados momentos ellos movían a toda la Asamblea, llevando a los equipos, ubicando los Subplenarios, pero sobre todo, qué eficaz y amable servicio en las horas alegres de los refrigerios y, más que nada, en las comidas.  Su prontitud hizo más deliciosa esa hora. Alegres en la ambientación, serviciales en los momentos de oración en la capilla y en la Misa de clausura. Mil gracias y que Dios los bendiga.

O sea que la Asamblea nos ha dado la oportunidad de ejercitar grandes valores internos y asumir  actitudes maravillosas de nuestra familia diocesana.