Pastoral Territorial

ASAMBLEA PASTORAL Vicaría de Nuestra Señora del Rosario, Toluquilla

IMG_0550«No Llores» -Dios ha visitado a su pueblo…

03/ Feb/ 2017. Guadalajara, MÉXICO.

Pbro. Armando González Plascencia

En un ambiente eclesial y en total adhesión al VI plan pastoral promulgado por nuestro pastor, las comunidades parroquiales, después los decanatos y ahora las vicarías nos hemos puesto bajo el cobijo del Espíritu Santo para para preguntarle a Dios ¿qué es lo que nuestras comunidades necesitan para que en Cristo tengan vida?

Por ello, la porción de la Iglesia que se denomina «Vicaría de Toluquilla» se ha reunido, este jueves 26 de enero, y ha orado frente a la Eucaristía, retomando el pasaje de la «Viuda de Naím» (Lc 7, 11-15); y así, partir desde esta iluminación para tratar de buscar de manera integral «acciones bien pensadas, en comunión y participación eclesial, y encaminadas todas ellas a germinar el reino de la gracia de la luz y de la paz» (VI Plan Pastoral 6).

Lo que desde cada decanato hemos traído, es, la voz de nuestro pueblo, del cuerpo de Cristo y su sentir frente a las necesidades en su diario «vivir» o en algunos casos «sobrevivir» son imágenes de la caducidad a la que estamos expuestos y nos ponemos los lentes del Padre para contemplarlas, con una mirada creyente sin ocultarnos nada.

E iluminarlas con los criterios del Hijo, del Evangelio, quizá como es el drama de esta viuda y del pueblo que la acompaña casi sin esperanza alguna por el hijo muerto, pero que ha experimentado un kairós,un tiempo de gracia. También nosotros creemos que el qué resucitó al joven puede transformar también nuestra realidad, y como pastores vemos la exigencia de una nueva manera de transmitir la fe en Cristo desde acciones muy concretas, asumiendo las periferias existenciales de la situación de crisis de la familia y los jóvenes, y la descomposición del tejido social; a través de una meta común: «Seguir impulsando la formación permanente, integral e integradora en comunión con Jesucristo y teniéndolo como centro de nuestra acción pastoral».

Para ello queremos actuar bajo el impulso de Espíritu Santo, que en este primer momento nos llevó a un trabajo en equipos buscando la espiritualidad de comunión, buscando lo positivo que hay en los otros, para acogerlo y valorarlo; excluyendo un mero gesto de funcionalidad, y así presentar un proyecto que genere vida.

Así hemos experimentado que ante la caducidad a la que estamos sujetos por el devenir del mundo, Dios ha venido a nosotros limpiando nuestros ojos y colmando nuestro corazón de la alegre esperanza que genera la vida en Cristo. Esperamos la redacción final de esta Asamblea para tener una directriz, pero nunca para empezar a andar, pues desde hace mucho el impulso del Señor nos tiene en el camino, en movimiento.

Agradecemos al Señor este regalo de la renovación y de la comunión: «A ti te digo, levántate».