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“Celebrar a lo MÁRTIRES es celebrar el amor absoluto de Dios”, afirma Cardenal Angelo Amato

 MARITES VICENCIANOSAsí lo afirmó el prelado tras presidir la beatificación de 60 mártires de la familia vicenciana en España

11 / Noviembre/ 2017, MADRID

ACIPRENSA

EL Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, presidió en Madrid (España) la beatificación de 60 mártires de la familia vicenciana que murieron durante la persecución religiosa de los años 30.

DURANTE la homilía, el Cardenal Amato aseguró que “con frecuencia en España se realizan beatificaciones de la fatídica persecución religiosa de los años 36 al 39. La Iglesia celebra estos eventos con un doble propósito: para invitar a los fieles a permanecer fieles a la fe y para exhortar a todos a evitar el terror de aquellos años oscuros que cubrieron nuestra hermosa patria de la sangre de personas inocentes

NO podemos ni debemos olvidar esta trágica historia, que es un ejemplo de heroísmo cristiano, pero también una página oscura, de crueldad gratuita contra personas indefensas e inocentes, no podemos ni debemos olvidar para que no se repita una ola de odio fratricida”, insistió el Purpurado.

ADEMÁS afirmó que “el cristianismo es la religión del amor de la que Jesucristo es su primer mártir. Y Cristo crucificado, muerto y resucitado es la esperanza de los mártires cristianos. Ellos eran conscientes de que su vida no termina en el caos de la nada, sino que alcanza el trono de Dios, caridad infinita, consolados por el abrazo maternal de la santísima virgen María”.

EN ese sentido, el Cardenal Angelo Amato aseguró que esta beatificación es “una ocasión para ensalzar la fuerza del bien que vence al mal” y aseguró que “celebrar a lo mártires es celebrar el amor absoluto de Dios, pero también supone acercarnos al misterio del mal absoluto causado por el enemigo de Dios”.

“EN aquellos años, abandonada la idea de fraternidad, de respeto a las ideas y a la vida de los demás, en muchas regiones españolas reinaba el hostigamiento y la arbitrariedad más absoluta con el único objetivo de aniquilar a la Iglesia Católica”, aseguró el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.

EL Cardenal recordó que en una “ola de vandalismo ciego e ignorante” numerosos lugares de culto fueron incendiados, conventos clausurados, las escuelas ocupadas y la gente encarcelada y asesinada.

“NO hubo ningún respeto por la dignidad y libertad de las personas, fue una tormenta que azotó la nación cubriéndola de polvo, de humo y de cadáveres. Fue una macabra exaltación del mal y del odio”, precisó.

EL Cardenal Amato aseguró que “se evidencia que la única razón de sus asesinatos fue el hecho de ser católicos” y recordó el ejemplo de la muerte heroica de algunos de ellos.

COMO fue la del P. Vicente Queralt. “Durante la persecución fue denunciado por una conocida, capturado en noviembre del 1936 y fusilado el mismo día. A quien preguntaba el motivo del asesinato, el jefe de las patrullas marxistas respondía: “Era sacerdote, ¿no te parece bastante este motivo?”, recordó el Purpurado

O la del joven Rafael Lluc, de 19 años que trabajaba en una farmacia en la localidad de Picassent, en la ciudad de Valencia (España).

EL Cardenal Amato recordó: “Un día llegaron al pueblo un grupo de milicianos que registraron las casas y quemaban documentos e imágenes sagradas. Entraron en la farmacia gritando y blasfemando. Rafael respondió: “Aquí no se blasfema, yo soy responsable y no se blasfema”. En el laboratorio el joven tenía un calendario con la imagen de la Virgen y pidió a los milicianos que no la profanaran, esto enfureció a una miliciana, que maldiciendo indujo a sus compañeros a detener al joven y condenarlo a muerte. Fue asesinado el 15 de octubre de 1936 mientras gritaba: ‘Viva Cristo Rey’”.

“LOS Mártires nos introducen en el luminoso horizonte de la auténtica humanidad. Sus verdugos, por el contrario, nos introducen en las tinieblas del corazón humano. Los primeros nos edifica, los segundos  nos obligan a repudiar sus malvadas acciones”, afirmó y destacó también la muerte de otro sacerdote que fue capturado cuando iba a un hospital a celebrar la Misa.

“FUE obligado a caminar desnudo, fusilado y abandonado. Al día siguiente cuando los milicianos los encontraron con vida, completaron su diabólica obra torturándole mortalmente de forma brutal y ofensiva para su condición sacerdotal. No lo mataron con un tiro de gracia sino que lo descuartizaron aun con vida, como un animal de matanza”, aseguró el Cardenal Amato.

ANTE estas muertes violentas, el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos recordó que San Agustín afirma que “no es el suplicio lo que hace mártires al cristiano, sino la causa de la muerte”.

“NO es la crueldad, los tormentos, los elementos esenciales del martirio, sino la motivación. Por lo que desde que la motivación del asesinato era su condición de sacerdotes, de apasionado misionero, la crueldad inhumana de su muerte testimonia su valor y su fortaleza”.

SEGÚN afirmó estos ejemplos “de los atroces sufrimientos de nuestros mártires”, los hace “testigos de la vida buena del Evangelio”, mientras que sus asesinos “no honran la dignidad del ser humano, es decir, el ser hijo de Dios y hermanos de la misma humanidad”.

EL Cardenal invitó a “imitar a los mártires, siguiendo su ejemplo de fe de esperanza y coraje, nutriendo eficazmente nuestra vida cotidiana” y también “a orar por sus verdugos, ofreciendo nosotros como hicieron los mártires, el regalo precioso de nuestro perdón”.

A la celebración de la Misa de beatificación de los 60 mártires de la familia vicenciana participaron 8 cardenales, 30 obispos y más de un centenar de sacerdotes. Además de más de 3 mil fieles de los cinco continentes que se desplazaron hasta Madrid (España) para participar de esta ceremonia.