En Guadalajara

CINCUENTA ANIVERSARIO SACERDOTAL

“Es incontable el bien, los beneficios que Dios Nuestro Señor ha realizado a través de sus manos”.

23/ 12/ 2016. Guadalajara, MÉXICO

Rebeca Ortega Camacho

Familiares y amigos acompañaron a los presbíteros homenajeados, que un 17 de diciembre pero de 1966 recibieron el sacramento del Orden Sacerdotal de manos del primer Cardenal mexicano, José Garibi Rivera.

Revestidos con un ornamento dorado, los presbíteros: Alfredo Arreola Aguayo, Francisco Cerda Ortiz, Adalberto González González, Librado Hernández Escoto, José Antonio Jiménez Jiménez, Fortunato Robles Gaeta, Roberto Zambrano Corona y Alfredo Romo Valadez, (este último no pudo asistir), y amigos sacerdotes de otras generaciones, concelebraron la Santa Misa en su honor.

Verdadero testimonio ministerial

La Eucaristía fue presidida por el obispo auxiliar de Guadalajara Juan Humberto Gutiérrez Valencia quién señaló en su homilía: “Estamos celebrando la historia vocacional de estos hermanos sacerdotes que recibieron esta llamada a caminar, a recorrer la misericordia de la salvación.

“Hace 50 años exactamente en este local fueron ungidos sacerdotes. Ellos han vivido luminosos y oscuros momentos, han tenido peripecias en distintos lugares donde Dios los ha destinado al servicio ministerial, pero están aquí contentos, agradecidos y llenos de entusiasmo para continuar en el servicio al que Dios los llamó”.

También comentó que los sacerdotes festejados fueron testigos y “vivieron en plenitud” la renovación del Concilio Vaticano II. Después, manifestó la importancia de celebrar y poner a los pies del Altar los “recuerdos de su vida sacerdotal”.

“Dios Nuestro Señor se ha valido de su persona para hacerse presente en tantas comunidades que fueron beneficiadas con su ministerio. Cada uno de ellos es una historia diferente, cada uno ha realizado el sacerdocio de acuerdo a su personalidad, poniendo lo mejor de ellos al servicio de los demás.

“Es incontable el bien, los beneficios que Dios Nuestro Señor ha realizado a través de sus manos. Cuántos hijos de Dios han nacido en la fuente bautismal por medio de ellos; cuántos hijos de Dios han consagrado su vida matrimonial siendo ellos testigos… y así podríamos seguir hablando de cada uno de los sacramentos. Todo esto es Gracia de Dios a la que ellos han sabido responder.

“Los tenemos aquí llenos de salud, de vida y siguen conservando su entusiasmo, su decisión de servir a la Iglesia, de servir a Dios Nuestro Señor. Por todo esto le damos gracias a Dios y le pedimos que sigan dando testimonio de lo que es el ministerio sacerdotal”, concluyó el Obispo Auxiliar, que también fue compañero del grupo.

Palabras de agradecimiento

En representación de la generación, el presbítero Antonio Jiménez, vicario de la parroquia de san Andrés tomó la palabra y dirigiéndose a los presentes señaló: “Estamos conscientes de que llevan en su corazón el agradecimiento por el servicio en sus parroquias. Gracias al obispo Juan Humberto, él es compañero del grupo, pero como lo mandaron a estudiar a Roma, se ordenó un año después.

“Nos faltó (un compañero) el que se llama Alfredo Ramo Valadez. Les damos gracias a los padres que vinieron a acompañarnos y finalmente les damos las gracias a ustedes que con tanto cariño han rezado por nosotros”, dijo el sacerdote y también recordó a los quince compañeros que ya están disfrutando de la Vida Eterna.

Los aplausos, abrazos y felicitaciones se desbordaron por los clérigos en su Quincuagésimo Aniversario Sacerdotal. Su trabajo ministerial es retribuido con las oraciones y plegarias de los miles de feligreses que dan gracias a Dios por su vida y vocación.

Pbro. Francisco Cerda Ortiz:“Puedo decir que es un vivir que ni yo mismo lo creo, porque son regalos maravillosos de Dios y como lo dijo el Obispo, el sacerdocio es único y es eterno. Estos ropajes son cambiables, pero el sacerdocio continúa. Nosotros sin sacerdocio regio, seriamos nada. El sacerdocio regio sin ese regalo, el sacerdocio ministerial también sería nada; juntos se funden para formar la Iglesia y poder ser el Arca de Salvación”.

Pbro. Fortunato Robles Gaeta: “Gracias a Dios que nos ha concedido esta gracia de llegar a este evento de los 50 años, pero el Señor es el dueño de la mies, y Él confía lo que uno puede dar a Dios”.

Generación 1966

Alfredo Arreola Aguayo: Nació en Ameca, Jalisco el 17 de febrero de 1937.

Adalberto González González: Nació el 25 de junio de 1940 en La Capilla de Guadalupe, Jalisco. Se desempeñó como Director de Semanario y actualmente forma parte del Consejo de esta publicación.

Librado Hernández Escoto: Nació el 12 de julio de 1939 en Ciudad Juárez Chihuahua.

José Antonio Jiménez Jiménez: Nació en Capilla de Guadalupe, Jalisco el 6 de octubre de 1940.

Fortunato Robles Gaeta: Nació en Monax, Zacatecas el 13 de octubre de 1937.

Alfredo Romo Valadez: Nació el 20 de septiembre de 1941 en Encarnación de Díaz, Jalisco.

Roberto Zambrano Corona: Nació en Hosotipaquillo, Jalisco el 6 de junio de 1938.

Francisco Cerda Ortiz: Nació el 30 de enero de 1941 en La Barca, Jalisco.