En Guadalajara

El 155 aniversario de la creación de la Arquidiócesis tapatía

gdl-610x389A 155 de elevación a Sede Arquidiocesana, es importante conocer este caminar histórico de nuestra Iglesia tapatía.

26/Enero/2018, GUADALAJARA, JAL.

PBRO. TOMÁS DE HIJAR ORNELAS

DESDE el momento en el que el 26 de enero de 1863, el beato Pío IX estampó su rúbrica en la bula denominada ‘Romana Ecclesia’, esta Iglesia particular, creada por Pablo III 315 años antes en un territorio desmembrado de la diócesis de Michoacán, adquirió el rango de metropolitana, aunque aún pasarán largos meses para que su primer arzobispo –que también fue su último obispo–, don Pedro Espinosa y Dávalos, desterrado del país como todos los obispos de México por el gobierno mexicano, pudiera retornar a su sede para recibir, el 18 de marzo de 1864, en la parroquia de Lagos, de manos del apenas consagrado primer obispo de Zacatecas, don Ignacio Mateo Guerra, el palio, signo distintivo de su rango, y cuatro días después, ejecutar la sobredicha bula en su catedral.

El hoy de esta sede metropolitana

ENCABEZA la Arquidiócesis de Guadalajara en este momento su décimo arzobispo, el señor Cardenal José Francisco Robles Ortega, auxiliado por el obispo Juan Gutiérrez Valencia. Tiene por diócesis sufragáneas las de Aguascalientes, Autlán, Ciudad Guzmán, Colima, Jesús María del Nayar (prelatura), San Juan de los Lagos y Tepic, que alguna vez formaron parte de su dilatado territorio, que comenzó a desmembrarse en 1620, con la  erección de la diócesis de Durango, pero que llegó a extenderse hasta el sur de la Unión Americana.

SEGÚN los datos consignados en el Anuario Pontificio del año 2016 viven en los 20,827 kilómetros cuadrados de superficie (incluyendo la capital y zona conurbana de Jalisco), algo más de seis millones de habitantes, de los cuáles profesan la fe católica cinco y medio, es decir, el 89.6 por ciento. Los atienden espiritualmente 1,243 presbíteros diocesanos y 345 religiosos, de modo que hay un clérigo por cada 3,500 almas. Hay 804 religiosos ordenados o no y casi tres mil religiosas. Las parroquias ascienden a casi quinientas.

SU Seminario Conciliar pasa por ser el más grande del mundo, con una matrícula de 1,257 alumnos internos, habitantes de ocho casas: el Seminario Mayor, el Curso Introductorio de Tapalpa, el Seminario Menor y los seminarios auxiliares de La Barca, Totatiche, Ahualulco, Cuquío y la secundaria Anacleto González Flores.

Datos complementarios

Si en 1950 se reconocían católicos el 98.6 por ciento de los habitantes de la diócesis, en 1980 era el 94 por ciento y en el año 2001 el 91 por ciento, en lo que se echa de ver un descenso de católicos bautizados, no brusco pero sí sintomático.

DE los diez arzobispos que han estado a su cargo, seis han sido jaliscienses, sólo uno tapatío, don José Garibi Rivera, primer Cardenal mexicano; tres nacieron en Michoacán y uno en la Ciudad de México. De los ocho finados todos murieron en su sede, uno, el Cardenal Posadas, asesinado. La gestión más larga ha sido la de don José Garibi Rivera, que abarcó 39 años, si bien, sólo 33 como arzobispo residencial, memorable porque restañó las heridas de la persecución religiosa de 1914 a 1940.

LE sigue la de don Pedro Loza, que la tuvo a su cargo treinta años, durante los cuáles reconstruyó lo que recibió en escombros. Gestó la educación católica y el apostolado de los laicos con una intensidad y participación nunca igualada.

EL más accidentado fue el de don Francisco Orozco y Jiménez, que de sus 24 años al frente más de la mitad los pasó en el autoexilio o en el destierro por la causa apenas mencionada. El más breve fue el de don Jacinto López, de nueve meses.

DON José Salazar puso en obra la renovación del Concilio Vaticano II implementando la pastoral orgánica y fue anfitrión el Papa San Juan Pablo II; don Juan Jesús Posadas promovió el segundo sínodo diocesano y la beatificación de los mártires mexicanos; don Juan Sandoval la canonización de estos mártires y la organización del 48 Congreso Eucarístico Internacional.