El Papa y la Santa Sede

EL PAPA ASEGURA que en la oración “nuestra esperanza no se ve defraudada”

JonásEl profeta Jonás nos invita a reflexionar sobre el vínculo entre esperanza y oración

21/ Ene/ 2017. Ciudad del Vaticano, ITALIA

ZENIT

El papa Francisco, como cada semana, ha recibido el miércoles pasado en el Aula Pablo VI a miles de fieles para celebrar la audiencia general. De este modo, ha proseguido con las catequesis dedicadas a la esperanza cristiana. Los peregrinos, venidos de todas las partes del mundo, se acercaban al pasillo para poder saludar de cerca y dar la mano al Santo Padre.

El Pontífice, en el resumen que hace en español de la catequesis, y haciendo referencia a la lectura leída precedentemente, ha indicado que “el profeta Jonás nos invita a reflexionar sobre el vínculo entre esperanza y oración”. Tal y como ha señalado, Jonás es enviado a Nínive, ciudad enemiga de Israel y por tanto “indigna de la misericordia de Dios, para predicar su conversión”. Jonás –ha observado–no lo entiende y huye. Asimismo, Francisco ha recordado que “en el barco encontrará a unos paganos que al verse en peligro por una tempestad se ponen a rezar e invitan al profeta a unirse a ellos”.

Ante la muerte –ha aseverado– el hombre reconoce su fragilidad y se abre a Dios con una oración llena de esperanza. El Papa ha explicado que Jonás asume su responsabilidad y “se sacrifica para que los paganos se salven”. En ellos, ha añadido, se opera un milagro aún más grande: “gracias a esta experiencia de muerte logran encontrar al Dios de la vida, transformándose su oración en una acción de gracias”. Finalmente, ha señalado que más tarde, el rey de Nínive tras oír la predicación de Jonás, “se confía a la misericordia divina y llama a todos a la oración y a la penitencia, salvando así́ la ciudad”.

A continuación, el Santo Padre ha saludado a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. En la oración –ha explicado el Papa– nuestra esperanza no se ve defraudada. Asimismo, ha exhortado a que en esta Semana de oración que iniciamos “pidamos insistentemente al Padre por la unidad de todos los cristianos”.

Al respecto, al finalizar la audiencia, en el saludo a los jóvenes, los enfermos y los recién casados, ha recordado el inicio de la Semana de oración por la unidad de los cristianos. Este año, ha indicado, nos hace reflexionar sobre “el amor de Cristo que empuja a la reconciliación”. Por eso ha invitado a los jóvenes a rezar para que “todos los cristianos vuelvan a ser una única familia”. Asimismo ha pedido a los enfermos que ofrezcan sus sufrimientos “por la causa de la unidad de la Iglesia”. Finalmente, a los recién casados ha invitado a hacer experiencia “del amor gratuito como es el de Dios por la humanidad”.