El Papa y la Santa Sede

EL PAPA pide no ocultar y compartir ese tesoro que es Jesús

esperanzaEs necesario que la esperanza tome la forma de dulzura y de bondad para con el prójimo.

07/ Abril/ 2017. Ciudad del Vaticano, ROMA.

En una jornada de primavera, el papa Francisco ingresó este miércoles en la plaza de San Pedro para la audiencia general, en medio del entusiasmo de los aproximadamente 15 mil peregrinos y fieles que allí le esperaban.

En el vehículo abierto pasó en medio de los pasillos de la plaza, bendiciendo a diversos niños y ancianos e incluso deteniéndose algunos instantes para tomar un mate que le ofreció un peregrino.

En sus palabras en español, el Santo Padre resumió la catequesis, prosiguiendo con el tema de la esperanza cristiana. Y recordó que “el apóstol Pedro nos invita a dar razones de la esperanza que habita en nuestros corazones”.

Precisó entretanto que “esta esperanza no es un concepto ni un sentimiento, sino una persona, Jesús resucitado, que, desde nuestro bautismo, vive en nosotros, renueva nuestra vida y nos colma con su amor y con la plenitud del Espíritu Santo”.

“Este tesoro -dijo- no podemos ocultarlo, tenemos que compartirlo y darlo a conocer con el testimonio de nuestra vida”.

Entretanto, precisó, “es necesario que la esperanza tome la forma de dulzura y de bondad para con el prójimo, y también de perdón para los que nos han hecho daño, convencidos de que el mal solamente se vence con la humildad y la misericordia”.

“San Pedro nos dice además -prosiguió el Santo Padre- que es mejor sufrir haciendo el bien que haciendo el mal, porque cuando sufrimos por el bien, estamos en comunión con Jesús, que aceptó el sufrimiento por nuestra salvación”.

Porque “cuando vivimos esta realidad, nos convertimos en sembradores de resurrección, y en portadores de un perdón y de una bendición que son el anuncio del amor sin medida de Dios, fundamento de nuestra esperanza”.

El Papa concluyó sus palabras en español saludando a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica.

Y concluyó: “Los animo a vivir con intensidad los días de la Semana Santa. Que la contemplación de la Pasión y Muerte de Jesús, nos asegure en la esperanza de la resurrección, y nos ayude a ser instrumentos de su consuelo y de su amor para todos nuestros hermanos”.

La audiencia concluyó con la bendición apostólica y el canto del Padre Nuestro en Latín.