Acontecimientos Diocesanos

El presbiterio tapatío a los pies de Santa María de Guadalupe

santuarioMás de doscientos sacerdotes acudieron puntuales a su cita con la Reina del Tepeyac.

12/ Ene/ 2017. Guadalajara, MÉXICO

Pbro. Benjamín Martín del Campo Ceballos

Como es tradición, el clero de la Arquidiócesis de Guadalajara realizó su peregrinaje anual al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en esta ciudad, para presentarse a los pies de la siempre Virgen María, la Madre del verdadero Dios por quien se vive.

El caos en el que se encuentra sumido el centro tapatío por las obras de la línea tres del tren ligero no fue impedimento para que poco más de doscientos sacerdotes acudieran puntuales a su cita con la Reina del Tepeyac.

A las doce en punto, con el canto piadoso de las letanías lauretanas en latín, dio inicio la procesión de entrada de la Misa presidida por nuestro obispo auxiliar, Monseñor Juan Humberto Gutiérrez Valencia por delegación del señor Arzobispo, quien por razones de su oficio como presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano se encuentra en una reunión del CELAM.

Con las oraciones y las lecturas propias de la solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe se desarrolló la primera parte de la Eucaristía.

Como suele ser costumbre en esta celebración, la predicación fue encomendada a un presbítero, que en esta ocasión fue monseñor Primitivo López Alonso, párroco de Nuestra Señora de Guadalupe en la colonia Chapalita.

Si viéramos lo que sucede cuando celebramos los sacramentos, sobre todo lo que sucede cuando celebramos la Eucaristía, si pudiéramos verlo con los ojos de la carne, ya estaríamos en el cielo. Pues, ya estamos en el cielo” Con estas emotivas palabras introducía monseñor López una bella homilía en la que exhortó a los presentes, de modo particular a los clérigos, a ser signos de Dios en medio del mundo, entregados como Cristo siervo, al servicio de los demás.

Transcurrida la celebración, la cual se desarrolló en un clima de profunda piedad, una vez que el presidente hubo dicho la oración después de la comunión, tomó la palabra el Padre Javier Magdaleno Cueva, secretario canciller, para dar lectura al decreto por el cual el señor Arzobispo erigió la Vicaría episcopal de Chapala, así como el nombramiento de los decanos y suplentes para el próximo trienio.

La Misa concluyó con el canto solemne de la Salve, después de la cual el señor cura Guadalupe Dueñas, párroco del Santuario de Guadalupe extendió cordial invitación a los presbíteros para compartir los alimentos y un rato de amena convivencia en la casa san Juan Diego.