Proceso Diocesano

ENFOQUES O ESTARATEGIAS EN EL PLAN PASTORAL.

El Equipo Base de la Vicaría de Pastoral revisa su trayectoria.

Vicaría Diocesana de Pastoral.

 

En todo proceso es muy importante la evaluación, la revisión. Examinar detenidamente como se va caminando. A todos nos sirve clarificar nuestro proyecto, evaluar las actividades y, de esa forma, descubrir las coherencias o las incoherencias en nuestra actividad.

Veamos seis rubros, seis aspectos que pueden ayudar nuestras evaluaciones.

1.- Hacer una  lista de acciones realizadas. Es como lanzar una red sobre el tiempo transcurrido y rescatar, entre todos los miembros, lo que se ha vivido.

2.- ¿Qué se ha pretendido conseguir con las acciones pastorales, o sea que objetivos implícitos o explícitos hemos implementado en esas acciones?

3.- ¿Qué logros hemos obtenido? Enumerar los buenos resultados.

4.- ¿Qué dificultades hemos encontrado en las actividades?

5.- ¿Qué ideas fuerza, qué valores o aspectos hemos machacado, en lo que hemos insistido?

6.- ¿Cuál es el estado actual de nuestra parroquia o barrio o de nuestra Diócesis hacia el VI Plan de Pastoral?

Así también lo ha hecho la Vicaría de Pastoral en su reunión del 19 de agosto de 2014, realizada en San Sebastián de Analco.

1.- ¿Qué acciones se han realizado?

Algo de lo que se  aportó:

II Asamblea Diocesana.

Reuniones mensuales y especiales de La Vicaría.

Reuniones Conjuntas y de Instancias: Vicarios Episcopales y Encargados de Comisiones y de Vida Consagrada.

Afinar las 7 líneas comunes en el Equipo ampliado.

Reunión con Decanos.

Los subsidios elaborados, los folletos.

La semana de ejercicios con Decanos.

Curso de inducción o preparación de Decanos.

Comunicaciones en el Boletín de Pastoral y en el Semanario.

Se ha realizado una fraternal convivencia en equipo.

Comunicación cercana con el Emmo. Señor Cardenal.

Contacto con la Secretaría del Obispado.

Trabajar en la Formación Permanente

Participación del Seminario en el  proceso.

Temas para los ejercicios espirituales.

Información constante al Consejo Presbiterial.

Atender la espiritualidad del mismo equipo que es la mística que reviste las acciones.

2.- ¿Cuáles son los objetivos en que se ha insistido?

Ponernos en camino, estar en proceso.

Involucrar a todas las instancia: territorial, parroquia, decanato, vicaría; funcional,  comisiones y vida Consagrada.

Privilegiar el método participativo.

Informar, socializar las actividades en los medios al alcance. Boletín, Semanario, Subsidios.

Ser Iglesia misionera.

Respetar a la gente, la fidelidad a lo aportado.

Buscar la espiritualidad de comunión.

Lograr un lenguaje común.

3.- ¿En qué valores se ha insistido?

Involucrarnos.

Espiritualidad de comunión.

La humildad para reconocer las deficiencias.

Alegría para ir a la misión.

Paciencia pues el proceso es del Señor y no de nosotros, Él hará que haya fruto.

Apertura, a Vida Consagrada a los laicos.

No hay imposición.

Fidelidad a lo aportado.

Aceptación de los límites, hasta donde se puede llegar en cada acción, no inventar.

4.- ¿Cuál es el estado actual de nuestra instancia? Cómo está el barrio, el grupo, parroquia, Decanato, Vicaría, Comisión o Diócesis?

A nivel general se aprecia un contraste.

Se ve entusiasmo por hacer algo.

Actitud de esperanza y de anhelo de que salga el VI Plan.

Recurso, apoyo al proceso.

En el Presbiterio se nota miedo, actitud dubitante.

Voces anónimas contrarias.

En otros, asumir el proceso y muestran gran interés.

Apertura y desencanto a la par.

Hay luces y sombras entre la espiritualidad y la asedia.

Dificultad para superar heridas anteriores, salir de lo opcional en el aspecto pastoral, se quiere curar las alas rotas para reemprender el vuelo.

5.- ¿Qué encontramos, coherencias e incoherencias?

Hay congruencia en las actitudes.  No se improvisa en las reuniones.

No se cuenta con Equipo en Formación Permanente.

Y sobre todo, que no todos los agentes están involucrados plenamente.

Que tareas están por delante.

Seguimiento a la Asamblea con las líneas comunes.

Llegar a la base.

Respetar la metodología participativa.

Llegar al Plan escrito, al folleto o libro.

Dinamizar nuestra Diócesis. Superar el desaliento contando con la participación de Vicarios, Decanos, encargados de Comisiones y Vida Consagrada.

Todo esto está avalado por el Pastor Diocesano. En la próxima comunicación repasaremos el mensaje del Señor Cardenal en la reunión del día 7 de agosto en el Seminario Mayor de Guadalajara, sobre estos aspectos.

¿Qué sigue si hay Objetivo General, Prioridades y Líneas comunes?

A los niveles de parroquias, decanatos, vicarías y comisiones corresponde en sus respectivas Asambleas discernir los enfoques, estrategias  o criterios con que se elige aplicar el Plan en el campo concreto de trabajo. ¿Cómo le voy a dar cumplimiento, realización a las líneas comunes, eso irá aterrizando el sueño, los ideales.  Y luego vendrá la programación en cada campo concreto, nuestro calendario de trabajo o programa.