En Guadalajara

Hacer concreto y palpable el AMOR de Dios, exhortó el señor Cardenal

35991010_1046991435461273_3048472885103427584_nConcluyó la VI Asamblea Diocesana de Pastoral, en la cual, el caminar de nuestra Arquidiócesis apunta hacia la espiritualidad de vida en Comunión con Cristo y con los demás.

SONIA GABRIELA CEJA

LUEGO de tres días de intenso trabajo concluyó la Asamblea Diocesana que por sexta ocasión vivió la Arquidiócesis de Guadalajara y que en esta edición tuvo como objetivo “Sustentar la renovación de las estructuras  diocesanas, a la luz de la reflexión eclesiológica, para que nuestro pueblo en Cristo tenga vida”.

EN el último de los plenarios, realizado cerca del mediodía, en el Auditorio del Seminario Menor, los asambleístas mostraron al señor Cardenal José Francisco Robles, Arzobispo de Guadalajara y presidente de la Asamblea, las incidencias que se presentaron como prioridades durante los tres días de trabajo, y aunque todavía no son líneas definitivas, se coincidió en que se debe trabajar en “Vivir, enseñar y extender el sentido de sinoldalidad, como comunidad entre las personas y Cristo”, así como en “fomentar la espiritualidad de comunión, que incida en la sociedad y promueva una cultura solidaria”.

Por una pastoral para las grandes ciudades

ASIMISMO, se anunció a los presentes que para el mes de octubre, los días 9, 10 y 11, se llevará a cabo en Guadalajara el 1er. Encuentro Continental de Pastoral Urbana con el tema “La alegría del Evangelio para las grandes ciudades”.

ESTE evento tendrá como sede la UNIVA y el objetivo es “Propiciar el diálogo y reflexión, que señalen una ruta de la Iglesia en salida, con la alegre noticia del Evangelio para las presentes culturas urbanas de nuestro continente.

SE tendrán conferencias magistrales, páneles de expertos, intervención urbana, mesas de trabajo así como una expo ‘Urbi et Orbe’ que presentará las realidades y experiencias más significativas del Continente en cuanto a pastoral urbana (informes:www.ecpu.mx).

POSTERIORMENTE, fue recibida la imagen de Nuestra Señora de Zapopan, patrona de la Arquidiócesis que fue llevada hasta la capilla donde se llevó a cabo la celebración Eucarística para agradecer a Dios por los trabajos realizados durante la Asamblea.

La Iglesia de Guadalajara representada en los asambleístas

DURANTE la homilía, el señor Cardenal dijo que el trabajo previo a la asamblea se hizo desde las parroquias, los decanatos, las vicarías, así como en las instancias funcionales (comisiones y dimensiones), para finalmente hacer, durante la asamblea, “un discernimiento a la luz del Espíritu Santo y encontrar aquello que el Espíritu del Señor nos está pidiendo como Iglesia de Guadalajara en este nuestro proceso pastoral.

“NO debemos olvidar, en el camino sinodal de la Iglesia, la Eucaristía plasma y alimenta este camino porque la Eucaristía es el centro y culmen de la vida de la Iglesia.

“SIENDO  muchos, siendo distintos, al participar plenamente de la Eucaristía nos convertimos en un solo pan, en un solo cuerpo en el Señor. De esa manera, Cristo Nuestro Señor nos introduce en la vida plena del amor misericordioso de Dios Nuestro Padre.

“ESTE misterio de la Eucaristía que alimenta el camino sinodal nos hace tomar consciencia de lo que Cristo de nosotros y para nosotros como Iglesia”.

Que todos nos sintamos amados

“CRISTO quiere que su Iglesia sea el signo, el sacramento, el instrumento por el que todos los hombres conozcan y experimenten el amor de Dios.

“CRISTO quiso que su Iglesia, su comunidad de discípulos y discípulas sea el instrumento por el que todos los hombres puedan caminar a la plenitud del amor y de la misericordia de Dios.

“DEBEMOS ser signo e instrumento de que esta vida y este amor de Dios y su misericordia llegue a todos no como un mensaje frio e intelectual sino como una experiencia de servicio fraterno, de atención dedicada y esmerada a las necesidades de todos, espirituales y materiales, como la pobreza, como la ignorancia, como la falta de salud, como la falta de sentido en la vida, como la desesperación que viven muchos hermanos y hermanas.

“NOSOTROS  como morada de Dios en medio de su pueblo, en medio del mundo, tenemos que ser signo y presencia operativa y concreta de este amor de Dios hacia nuestros hermanos. Sino lo concebimos y tratamos de hacerlo así tenemos el riesgo del autoreferencialismo que tanto cuestiona el Papa.

“SE trata de que nos convirtamos, en cuanto a actitudes. Que nos sintamos impulsados a renovar aquello que tengamos que renovar para que nuestro amor se haga efectivo y se haga concreto en nuestro servicio, se haga palpable en bien de nuestros hermanos”.

FINALMENTE exhortó a los presentes a pedir la intercesión de María para que nos convirtamos en la Iglesia que Cristo quiere para este momento y esta realidad.

AL término de la Misa se hizo el envío de los asambleístas y se compartió la comida, momento en el que el señor Cardenal agradeció mesa por mesa el trabajo de cada uno y se tomó fotos con los presentes.