Acontecimientos Diocesanos

“Instrumentum Laboris” del CONSEJO DIOCESANO DE PASTORAL

IMG_20171220_110225955Con pasos firmes y constantes se avanza en la conformación del Consejo Diocesano de Pastoral, aquí presentamos el Instrumentum laboris sobre la Naturaleza, finalidad y funciones que se plantean para esta instancia Arquidiocesana que está en marcha.

 

EL CONSEJO DIOCESANO DE PASTORAL

 

1.- EL Consejo Diocesano de Pastoral es una estructura aconsejada por el Concilio Vaticano II y el Magisterio Pontificio posterior. En nuestra Iglesia de Guadalajara no se ha creado esta estructura, pero el paso de nuestro proceso pastoral nos lleva a discernir su conveniencia o no, con el fin de renovar nuestras estructuras diocesanas para que podamos cumplir la finalidad última de nuestro objetivo diocesano: “que nuestro pueblo, en Cristo tenga vida plena”; además de llegar a ser una Iglesia sinodal, misterio de comunión y participación. Debemos ser conscientes de que “nuestro” Consejo Diocesano de Pastoral ha de ser creado en un proceso que inicia con la clarificación de su naturaleza y finalidad y el discernimiento de su oportunidad y plausibilidad, “sin prisas, pero sin pausas”.

 

  1. NATURALEZA

 

2.- EL Consejo Pastoral es la expresión estructurada de una forma de ser Iglesia, una Iglesia sinodal, capaz de escuchar a todos sus miembros, por ello es el espacio privilegiado para que el Arzobispo escuche la voz de aquellos que la Providencia le ha confiado para su pastoreo, especialmente a los que cooperan con él en la tarea de la evangelización (cf. LG 27), conforme el ministerio, carisma o servicio ejercido de cada uno en la Iglesia; de tal forma, que sea un mecanismo de comunión y participación para que, por medio del diálogo pastoral, se fomente en la acción pastoral una comunión dinámica, abierta y misionera (cf. EG 31), una auténtica pastoral orgánica y de conjunto.

 

3.- EL Consejo de Pastoral debe estar conformado por quienes representan a todas las estructuras e instancias eclesiales y todos los ministerios, carismas y servicios. Por tanto, deben participar en él respresentantes de la pastoral territorial y funcional, del presbiterio, de la vida consagrada y de los laicos. De forma especial, el Consejo Pastoral escucha la voz de los laicos, pues en ellos, el Arzobispo puede recurrir a su prudente consejo, en cuanto que están insertos en todas las realidades del mundo, donde se exige a la Iglesia una mayor audacia misionera (cf. LG 37). En cuanto representantes, se supone la experiencia de participación articulada de las estrucutras e instancias básicas e intermedias por medio de los mecanismos de participación que cada estructura o instancia eclesial establezca.

 

4.- LOS miembros del Consejo Pastoral son todos convocados y presididos por el Arzobispo y tienen una función sólo consultiva siempre en órden a la acción pastoral, lo que delimita sus funciones y determina sus relaciones con otros Consejos o Colegios establecidos en la Arquidiócesis[1]. El Arzobispo tendrá siempre la libertad en conciencia de actuar libremente en cada cosa que se trate en el Consejo Pastoral en orden a la operatividad de las tareas pastorales. Los miembros, además, deben tener como característica principal su espíritu de comunión con la Iglesia, destacar por la fe, las buenas costumbres y la prudencia, deben ser elegidos y nombrados por el Arzobispo con el criterio de representatividad, teniendo en cuenta las condiciones geográficas, sociales y eclesiales. La representatividad es una expresión de una Iglesia sinodal que, desde las instancias eclesiales básicas (como la parroquia) y en las intermedias (como el decanato y la vicaría episcopal), se escucha la voz de todos, especialmente los laicos, que son la mayoría de los miembros del Pueblo de Dios.

 

5.- TOCA  al Arzobispo y sólo a él, convocar al Consejo Pastoral y presidirlo; aunque lo puede hacer de forma vicaria por el Vicario de Pastoral, siempre bajo su consentimiento y autorización. El Vicario de Pastoral, junto con las distintas áreas del Equipo Base de la Vicaría,organiza y coordina el Consejo Pastoral llevando la agenda de la reunión así como preparando el material que sea necesario, conforme al proceso pastoral de la Arquidiócesis. La temática siempre será en orden a la operatividad de la acción pastoral, discernida con espíritu evangélico y guiada por el Espíritu del Señor para responder audazmente a los retos que nos plantean las circunstancias actuales. Debe reinar un clima de confianza, sin que se falta nunca el debido respeto a todos los miembros y a sus opiniones, que podrán ser expuestas con sencillez y sinceridad buscando siempre el bien de la Iglesia. 

 

 

  1. FINALIDAD Y TAREAS

 

a)    Estudiar y examinar, ayudado de otras estructuras diocesanas, todo aquello que se refiere a la acción pastoral de la Iglesia de Guadalajara.

b)    Dar seguimiento al proceso pastoral, implementando, impulsando y revisando el Plan Diocesano de Pastoral vigente.

c)    Preparar, en líneas generales, la Asamblea Pastoral y su aplicación.

d)    Animar y favorecer la articulación y vinculación de todas las estructuras pastoraes e instancias eclesiales para lograr una pastoral orgánica y de conjunto bajo la dirección del Plan Diocesano de Pastoral vigente.

e)    Organizar la agenda pastoral diocesana para evitar acciones paralelas.

f)     Estudiar y analizar, ayudado de peritos o del Observatorio sociopastoral, la realidad de la Arquidiócesis.

g)    Sugerir iniciativas misioneras, catequéticas y apostólicas.

h)    Sugerir lo relacionado a la formación integral y permanente de los laicos.

i)     Sugerir criterios pastorales comunes para la recepción de los sacramentos.

j)     Sugerir dónde y cómo hacer la intervención pastoral en ámbitos especializados, así el cómo sensibilizar a la sociedad sobre los problemas que atañen a la misión de la Iglesia en el contexto sociocultural de nuestra Arquidiócesis.

k)    Puede ser oportuno el intercambio de experiencias pastorales.

l)     El Arzobispo puede confiar al discernimiento pastoral algunas cuestiones particulares, conforme el lo juzgue oportuno.

 

  1. MIEMBROS

 

6.- TODOS los miembros del Consejo de Pastoral son convocados y nombrados por el Arzobispo. Algunos participan por el oficio o ministerio que prestan a la Iglesia Arquidiocesana y cesa su participación en el momento en el que son exonerados de su oficio por la autoridad del Arzobispo. Otros participan representando una porción del Pueblo de Dios, teniendo el perfil requerido para este servicio. Conviene que su participación sea por un período de tres años, con la posibilidad de ser ratificados por otro período; su cambio conviene que no sea  al mismo tiempo, para evitar que todos sean removidos en su totalidad. No conviene que el Consejo de Pastoral sea numeroso.

 

PREGUNTAS PARA EL TRABAJO EN EQUIPOS:

  1. ¿Hay claridad en el texto? ¿qué le falta o qué le sobra? ¿Qué otro aspecto se necesita profundizar?
  2. ¿Hay ya en nuestras estructuras el criterio de representatividad? ¿Por qué?
  3. A nuestro juicio, ¿cuál perfil se requiere para los miembros del Consejo de Pastoral?
  • Conforme al proceso pastoral y de las asambleas pastorales de este año, ¿les parece que la temática general de la VI Asamblea de Pastoral sea sobre la Iglesia, a fin impulsar la renovación de nuestras estructuras eclesiales? ¿Qué aspecto de la Iglesia?  ¿Habrá otra temática que uds. propongan y que abone al proceso?

 

 

[1] Como lo establece tanto el Papa Paulo VI en el Motu Proprio Ecclesiae Sanctae, como la Circular Omnes Christifideles de la Sagrada Congregación para el Clero, emitida el 25 de enero de 1975. El Consejo de Pastoral tiene una naturaleza y una finalidad distintas del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores.