En Guadalajara

“La fe no se queda en los templos, nos impulsa para TRANSFORMAR al mundo”, asegura Card. Robles

34156925_1903315173041628_74915628485443584_nEl señor Cardenal exhortó a recordar que más allá de los sucesos políticos, somos hermanos y hermanas, somos discípulos del Príncipe de la Paz y tenemos que recuperar nuestra paz.

02/Junio/2018, GUADALAJARA, MÉX.

EL sábado 2 de junio se celebró en Guadalajara la Celebración Diocesana del Corpus Christi. Como es tradición, la festividad inició a las 7 de la tarde con la Misa en la explanada del Templo Expiatorio.

LA celebración Eucarística fue presidida por el Cardenal José Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara, y concelebrada por Mons. José Luis Chávez Botello, Arzobispo Emérito de Antequera, Oaxaca, y Mons. Juan Humberto Gutiérrez Valencia, Obispo Auxiliar Emérito de Guadalajara.

DURANTE la homilía el señor Cardenal aseguró que la celebración resalta dos aspectos como identidad de nuestra iglesia, “en primer lugar la Iglesia, es decir la comunidad de los bautizados no nace en el mundo por una iniciativa humana, por un acuerdo entre los hombres, sino nuestro origen está en Dios Padre.

“¿QUÉ hizo Jesucristo Nuestro Señor para congregarnos en torno a Él? predicar el reino, el amor paternal de Dios, que es el reino. Jesucristo es el Hijo del Padre, Cristo es el reino.

“¿QUÉ más hizo para congregarnos en un pueblo? Entregó su vida y derramó su sangre para reconciliarnos con Dios Padre.

“¿QUÉ más hizo? Nos regaló su mismo Espíritu.

“NOSOTROS somos un pueblo, no producto de nuestros acuerdos, somos un pueblo que Dios nos hizo con su Espíritu. Nosotros como Iglesia no tenemos más fuente que su Palabra, la Palabra de Dios nos constituye como Iglesia.

“LA Iglesia tiene como característica reunirse entorno en el misterio de su Cuerpo y Sangre. Este es el don más grande que nos mereció con su muerte y resurrección.

“ESTA fiesta refuerza nuestra identidad como Iglesia. La Iglesia es de Cristo. Este día proclamamos nuestra identidad. La fiesta del Corpus nos lo recuerda.

“EL segundo aspecto, es que tenemos en el mundo una única misión: que nosotros anunciemos, difundamos, demos a conocer a los demás, la salvación que Dios nos ha regalado en Cristo. Todos con un solo objetivo, evangelizar con nuestra palabra pero sobre todo con el ejemplo.

“NUESTRA fe en Jesucristo es para darla, en todos los campos de la actividad humana. Para proclamar que Jesucristo es nuestro Dios y Señor.

“ESTAMOS llamados a testimoniar nuestra fe en Jesucristo.

“EN las circunstancias de nuestro estado, me refiero a la violencia, todo eso que vivimos, nosotros queremos asumirlo dese la identidad de discípulos de Cristo.

“MÁS allá de los sucesos políticos, somos hermanos y hermanas, somos discípulos del Príncipe de la Paz. Tenemos que recuperar nuestra paz. México es nuestra única casa. Tenemos que construir y edificar juntos nuestra casa. Tenemos que velar por que los recursos sean bien utilizados.

“ESTA fiesta que nos recuerda nuestra identidad y nuestra misión también nos da pautas para el momento que vivimos. No tenemos que quedarnos indiferentes.

“LA fe no se queda en los templos, la fe nos impulsa para transformar el mundo”.

PARA concluir, invitó a los asistentes a salir simbólicamente, en la procesión a cumplir esta misión.

CABE señalar que Mons. Francisco Casillas Navarro, Capellán del templo Expiatorio señaló a Arquimedios que se colocaron 3 mil sillas en la explanada, sin embargo, se esperaba la participación de 6 mil personas durante la Misa.

EN la festividad, año con año, participan 32 mil Adoradores nocturnos de toda la Diócesis.

LA custodia monumental que transporta al Santísimo mide 1.60 metros de altura, y los brazos de la Cruz tienen una longitud de 1.20 metros. La custodia pesa más de 100 kilos y tiene en su base una inscripción que dice: “Jesús es mi Señor”.