El Papa y la Santa Sede

“La FRATERNIDAD es el fruto de la Pascua de Cristo”

Franciscoreginacoeli-e1494764297661-850x310El Santo Padre hizo un llamado a la fraternidad en el llamado “Lunes del ángel”, durante el rezo del Regina Coeli

03/Abril/2018, VATICANO

ZENIT

“SIN un intercambio fraterno, no se puede crear una auténtica comunidad eclesial o civil: existe sólo un grupo de individuos motivados por sus propios intereses”, dijo el Papa Francisco.

EL Santo Padre reflexionó sobre la fraternidad antes del rezo del Regina Coeli el Lunes de Pascua, 2 de abril de 2018, conocido como el “Lunes del Ángel”, señala ‘Vatican News’ en español

LA fraternidad –describió Francisco– es el “fruto de la Pascua de Cristo que, mediante su muerte y resurrección, derrotó al pecado que separaba al hombre de Dios, al hombre de sí mismo, al hombre de sus hermanos” asegurando que “el pecado siempre separa, siempre hace enemistades”.

ASÍ, la primera vez que se anunció “Ha resucitado”, fue hecho por los ángeles, señalan los propios evangelistas.  “Era necesario un ser superior para comunicar una realidad tan impactante” –explicó el Santo Padre– “que tal vez ningún hombre se atrevería a pronunciarla”.

POR ello, –matizó el Pontífice– hay un significado en esta presencia angelical: “cómo a anunciar la Encarnación de la Palabra había sido un ángel, Gabriel, también para anunciar por primera vez la Resurrección no fue suficiente una palabra humana”.

La novedad del diálogo

“LA pascua de Cristo ha hecho estallar en el mundo la novedad del diálogo” –señaló el Papa–, novedad que se ha convertido en una responsabilidad para los cristianos y por la que estamos llamados “a cuidar el bien común y a nuestros hermanos, especialmente a los más débiles y marginados” porque sólo la fraternidad –advirtió– “puede garantizar una paz duradera, vencer la pobreza, extinguir las tensiones y las guerras y erradicar la corrupción y la criminalidad”.

EN este sentido, el Obispo de Roma pidió a la Virgen María que “la fraternidad y la comunión que experimentamos en estos días pascuales puedan convertirse en nuestro estilo de vida y en el alma de nuestras relaciones”.

ASIMISMO, Francisco invocó “el don de la paz” para todo el mundo, especialmente para las poblaciones que más sufren los conflictos actuales y renovó su llamamiento “para que los secuestrados o injustamente privados de libertad sean liberados y regresen a sus hogares”