Acontecimientos Diocesanos

MENSAJE de Cuaresma a los Sacerdotes

 cuaresmaDejarse interpelar en primera persona por este tiempo de gracia

24/ Feb/ 2017. Guadalajara, MÉXICO

Pbro. Benjamín Martín del Campo Ceballos

Cada año, ordinariamente en los días previos al inicio del tiempo de la Cuaresma el señor Arzobispo tiene un encuentro con el presbiterio en el cual dirige una exhortación para la vivencia personal y pastoral de este tiempo de preparación a la Pascua.

En esta ocasión el encuentro se llevó a cabo los días martes 21 y miércoles 22 de febrero en las instalaciones del Seminario Menor.

Para iniciar el encuentro los clérigos se reunieron en la capilla, en torno a Jesucristo Eucaristía, para cantar juntos la Hora Intermedia. Después de un momento de oración personal se concluyó esta liturgia con la bendición eucarística.

El segundo momento tuvo lugar en el Auditorio “Cardenal José Salazar López” del mismo seminario, donde el sr. Cura D. Benjamín Romero, miembro del equipo de la Comisión para la formación permanente del presbiterio, en función de moderador, introdujo la sesión, cediendo la palabra al señor Arzobispo.

Ya en uso de la palabra, Su Eminencia dio la bienvenida a los asistentes e inició su exhortación tomando algunas ideas del mensaje para la Cuaresma de este año que el pasado 18 de febrero publicó el Papa Francisco titulado: “La Palabra es un don. El otro es un don”.

Del mensaje pontificio, el señor Cardenal resaltó los tres matices de la Cuaresma como camino hacia la Pascua, como tiempo para intensificar la vida del espíritu a través de los medios santos que la Iglesia nos ofrece: el ayuno, la oración y la limosna, y también como tiempo propicio para a renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra.

Profundizando en estos aspectos, el Purpurado exhortó a los clérigos a dejarse interpelar en primera persona por este tiempo de gracia para ser, de este modo, medios más eficaces para ayudar a los fieles en el camino de la conversión.

Posteriormente, concluida esta primera parénesis, el señor Cardenal compartió su punto de vista acerca de la realidad en que se vive en la Diócesis la práctica cuaresmal de los ejercicios espirituales, comentando que según él ha visto, y ha escuchado, estos han perdido, en gran parte, su capacidad de impacto entre el Pueblo de Dios. Invitó a que los presbíteros hicieran una reflexión personal y comunitaria (en el espíritu de la metodología participativa que impregna en el presente la acción pastoral de nuestra Iglesia diocesana) acerca de las causas de esta situación.

Con esta apreciación el señor Arzobispo abrió el diálogo con los sacerdotes para que aportaran a la reflexión de este punto.

Tomaron la palabra algunos presbíteros, quienes compartieron algunas experiencias pastorales que iban desde la adecuación de espacios hasta la innovación en dinámicas y estructuras metodológicas. Cabe señalar que varios insistieron en la urgencia de potenciar el encuentro personal y el testimonio experiencial.

Pasado el mediodía, con el rezo mariano del Angelus y la bendición de Su Eminencia, se concluyó el encuentro con una serie de avisos de interés común.