Proceso Diocesano

NOS CORRESPONDE ASUMIR EL PROCESO PASTORAL.

El Señor Cardenal lo indica con claridad.

Estamos en el tiempo oportuno para involucrarnos en el proceso pastoral. Nuestra inercia nos hace ver con duda los subsidios, las invitaciones, las publicaciones pero no podemos soslayar este impulso diocesano que se ha iniciado en la Asamblea de Pastoral, que no va a quedar en el olvido, pues ya hemos de preparar la proxima estación de esta Asamblea en este 2014.

El mismo Señor Cardenal plantea la situación, ¿Cómo va el proceso? Unos dicen que demasiado apresurados porque se necesita tiempo para que los contenidos bajen hasta todo el pueblo de Dios, otros piensan que esto va demasiado lento pues quieren ver y tener el “Plan libro” para arrancar, como quien recibe un recetario para la actividad pastoral.

Este importante encuentro anual entre el Presbiterio de Guadalajara y su Pastor se realizó el 11 y/o 12 de marzo de 2014 en el Seminario Menor de nuestra ciudad.  Esta mañana del mes de marzo, cuando todo es promesa y esperanza en la naturaleza, los sacerdotes fueron llegando a esta gran casa que abre sus brazos generosos. Hoy luce renovada, llena de signos especiales, está cumpliendo 50 años.

En lo alto del salón de actos luce una decoración que representa el caminar del Seminario Menor, los pastores. En algunos lugares está el escudo de los 50 años y a los lados de la puerta de la capilla, grandes pendones que recuerdan estas bodas de oro.  Precisamente todos los sacerdotes pasaron hasta la capilla para tener un encuentro ante el Santísimo expuesto. Se cantó la hora intermedia con mucha unción y luego los sacedotes pasaron al salón de actos. En las inmediaciones se ofrecían distintos materiales para la Cuaresma, especialmente los de la Vicaría de Pastoral. Por la pared del salón se colocó una exposición de fotografías antiguas sobre la historia del Seminario Menor.

ESTE ES EL DÍA DEL SEÑOR,

ESTE ES EL DÍA DE LA MISERICORDIA.

“Los saludo con mucho gusto” iniciaba el Señor Cardenal don José Francisco Robles Ortega. La primera parte de la reflexión comparatida trató el tema del proceso del Nuevo Plan Diocesano, es es el marco en el que nos movemos.  Unos dicen que vamos muy aprisa, pues no hay tiempo que las cosas bajen a todos los fieles. Otros dicen que se va muy lento porque no está el Plan Libro, señal que aún no empiezan a trabajar.

El proceso nos ubica en que tenemos nuestro objetivo con sus prioridades: Anunciar el kerigma a todos y la formación integral permanente. Se están esperando las metas de todas las instancias eclesiales y la programación. El día 19 de marzo, las Vicarías Episcopaales entregarán este vaciado a la Vicaría de Pastoral. Todo esto nos proyecta hacia la Asamblea Diocesana del 2014. Este será el punto de partida para establecer las líneas comunes de acción pastoral con lo que se conformará nuestro VI Plan. Todos debemos hacer bajar el objetivo y bajar sus metas.

Valorando el momento presente podemos decir que sí se ha avanzado aunque no lo suficiente. En nuestro proceso se aplica muy cabalmente la invitación del Papa Francisco, en la Evangelii Gadium, que en el no. 23 nos dice: “La intimidad de Jesús con su Iglesia es una intimidad itinerarnte, y la comunión se configura como comunión misionera. Fiel al modelo del Maestro, es vital que hoy la Iglesia salga a anunciar el Evangelio a a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin demoras, sin asco, sin miedo. La alegría del Evangelio es para todo el pueblo, no se puede excluír a nadie. Luego el Cardenal comentó el aspecto misionero en el númeor 27, la Iglesia debe hacer una opción misionera, su esencia es ser misionera, no para su auto preservación o auto referencial. Esto supone la reforma de sus estructuras que busquen la conversión pastoral.  Sobre el número 28, comentaba, que la parroquia debe estar entre las casas de los hombres. Esto quiere decir que la parroquia esté en contacto con la gente. No mirarse a sí misma. Es muy importante la inclusión de los laicos. Esto supone comprometerse, muchas veces los agentes se defienden de las encomiendas por sus muchas ocupaciones.  No hay muchos que quieran ser catequistas.  Los sacerdotes a veces son muy celosos de sus tiempos libres, de su tiempo personal. Esto en el número 82. Algunos experimentan un cansancio exesivo, que no es un cansancio alegre por darse. Así se enumeran distintas reacciones ante la demanda de la atención pastoral. Todo ello porque falta una motivación espiritual que lleva a la acedia. Alguien se preocupa más de la organización que de las personas, más de la hoja de ruta que la ruta misma.

La conversión es un proceso interno en que se confronta la propia identidad o el auténtico ser. Ser signo alegre y palpable de Cristo. En esa actitud negativa se gesta el gris pragmatismo de la vida cotidiana… que se llega a ser como momia de museo, con una tristeza dulzona sin esperanza. No podemos perder el dinamismo, no nos dejemos robar la alegría. Todo lo dicho viene para apoyar nuestro Plan.

2.- Somos Ministros de la Misericordia.

Estamos en el momento de la misericordia de Dios. Somos ministros, el que celebra, ofrece, vive la realidad de la misericordia. Especialmente en el sacramento de la misericordia. No debemos caer en la inmisericordia. No se trata de sr manga ancha en la confesión, permitir todo. Tampoco hay que ser manga angosta, simmplemente se requiere dar tiempo al que se acerca, brindar comprensión, sabaer escuchar. Somos testigos de la misercordia. ¿Cómo vivimos, cómo proyectamos en el Prebiterio la misericordia? ¿Cúantas veces parece gozarse de la caída de los hermanos, cómo se comenta, se exagera, hasta llegar a la crueldad con ellos? El proceso de conversión nos pide ser focos de misericordia.

3.- Los 150 años de la Aquidiócesis.

Es una oportunidad para unir criterios para la evangelización de una región que ofrece retos semejantes. Oportunidad de ayuda y colaboración. El Señor Cardenal recordó como él mismo vivió esa ayuda cuando llegó a este Seminario Menor para complementar s formación, procedente de Autlán.

Luego vino la oportunidad de diálogo mediante preguntas, comentarios y sugerencias de todo el Presbiterio. De esta forma culminó este importante encuentro del Presbiterio y el  Pastor por la vivencia del tiempo de Cuaresma 2014.