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OBISPO de Cuernavaca responde a “difamaciones y persecución” de gobernador

obispo_de_cuernavaca_ramon_castro_castro_42156236“Yo como pastor lo que quiero es la paz, la armonía, pero no se puede tener paz y armonía sin verdad”.

30/ Marzo/ 2017. Cuernavaca, MÉXICO.

ACIPRENSA

El Obispo de Cuernavaca, Mons. Ramón Castro Castro, salió al frente de las diversas acusaciones lanzadas por el gobernador del estado de Morelos, Graco Ramírez, consideradas por diversos obispos mexicanos como “difamaciones y persecución”.

En declaraciones a ACI Prensa, Mons. Castro Castro lamentó que “aquí quien opina diferente al gobierno del Estado, quien dice la verdad, es perseguido, calumniado, y sobre todo demandado”, y aseguró que “no soy el único”, pues destino similar han sufrido otros críticos de la autoridad estatal.

Graco Ramírez, miembro del PRD, ha realizado variadas acusaciones contra el Obispo de Cuernavaca. Entre estas destacan la de confabular contra su gobierno, enriquecerse con dinero de una feria religiosa en la región e intervenir en política.

Para el Obispo de Cuernavaca, el conflicto con el gobernador de Morelos “es una historia larga” que se remonta a su llegada a la diócesis en 2013.

“Desde que llegué (ha habido) algunos desencuentros sobre los temas del matrimonio igualitario y sobre el aborto”, indicó.

Otros eventos que han molestado a la autoridad civil, señaló, fueron las marchas por la paz y la familia, tras las cuales “ha habido una cierta inquietud de parte del gobierno del Estado, porque ha participado mucha gente”.

El Prelado señaló también que “se me acusó de que yo sería el culpable de la violencia de un santuario que se llama Tepalcingo”, luego de enfrentamientos motivados por los mayordomos de la zona.

El Obispo recordó que, en un acuerdo realizado entre los mayordomos, autoridades del gobierno del estado y el apoderado legal de la diócesis “se llegó a la determinación que se regresaba al trabajo pastoral de los sacerdotes” y una repartición equitativa, entre la Iglesia y los mayordomos, de los ingresos económicos de la feria.

“Pero el año pasado, exactamente hace un año más o menos, los mayordomos llevaron 30 personas, bailarines enmascarados, los emborracharon, destruyeron la puerta de la casa del peregrino y del sacerdote, destruyeron la casa del sacerdote, querían linchar al párroco, profanaron el Santísimo, robaron 120 mil pesos que estaban ahí para compra de material religioso que el párroco había pedido prestados, destruyeron todo lo que había en la cocina, se llevaron las cosas personales del párroco”, señaló.

“Después de esto, nosotros, por el bien de la paz, seguimos trabajando sin percibir absolutamente ningún otro beneficio que no fuera pastoral”, añadió.

Mons. Castro Castro lamentó que “todo el año pasó así. Ellos siguieron administrando, ellos se sienten dueños del santuario, no nos han dejado trabajar pastoralmente y este año volvió a suceder lo mismo y fue cuando decidimos, al no cumplir el acuerdo, retirar la celebración de los sacramentos de parte nuestra”.

“Ellos llevaron a dos sacerdotes ancianos engañados y finalmente un sacerdote falso y que ha sido demandado en tres diócesis y un celebrador de la palabra que no está en comunión con la Iglesia Católica, y sacaron adelante la feria”.

Otra de las acusaciones se debe a una reunión de Mons. Castro Castro con algunos líderes políticos y representantes de la sociedad civil en que les alentó a trabajar por el bien común frente a la difícil situación del Estado.

Mons. Castro Castro señaló que “ahora estoy amenazado”, pues “el gobierno del Estado ha dicho que por meterme en política me va a acusar ante la Conferencia Episcopal, ante la Nunciatura y ante Gobernación”.

“Yo como pastor lo que quiero es la paz, la armonía, pero no se puede tener paz y armonía sin verdad”, dijo, y subrayó que “la verdad hay que consolidarla, hay que trabajarla y la verdad, como dice Jesús, nos hace libres”.

Provincia Eclesiástica de México expresa su apoyo

La Provincia Eclesiástica de México, encabezada por el Arzobispo Primado de México, Cardenal Norberto Rivera, expresó su “comunión solidaria” a Mons. Castro Castro, frente a “los ataques, calumnias, difamaciones y persecución de que has sido objeto desde tu llegada a la Diócesis hermana de Cuernavaca”.

“Conocemos tu probidad y la hemos constatado en la responsabilidad que la propia Conferencia Episcopal Mexicana te ha confiado al nombrarte miembro del consejo de Presidencia, como administrador de los recursos de la Iglesia Mexicana”.

El documento lleva también la firma del Obispo de Toluca, Mons. Francisco Chavolla; el Obispo de Tenancingo, Mons. Raúl Gómez; el Obispo de Atlacomulco, Mons. Juan Martínez; y los siete Obispos Auxiliares de la Arquidiócesis de México.

Los obispos mexicanos expresaron a Mons. Castro Castro que “sabemos además de tu entusiasmo, caridad y entrega pastoral como promotor incansable a favor de la justicia y la paz, al estilo del pastor con olor a oveja, como el Papa Francisco nos ha pedido con insistencia”.

No pierde la paz

El Obispo de Cuernavaca aseguró que, a pesar de la persecución, “yo no pierdo la paz, la paz nos la ha dejado el Señor, trato de construirla y tenerla muy firme y fuerte”.

“Ciertamente no deja de haber preocupación, pero eso me hace ocuparme, en cuanto es necesario, pero sigo cumpliendo con todos mis otros deberes como tiene que ser”, dijo.