En Guadalajara

ORDENACIÓN EPISCOPAL de nuestros nuevos obispos tapatíos

30171571_1860965053943307_3495709925396853163_oCon gran alegría y solemnidad se vivió la  Misa de Ordenación episcopal de nuestros nuevos obispos auxiliares tapatíos. 

21/Abril/2018, GUADALAJARA, MÉX.

REBECA ORTEGA CAMACHO, ARQUIMEDIOS.

LOS  Monseñores, Fray Juan Manuel Muñoz Curiel, OFM; Engelberto Polino Sánchez y Héctor López Alvarado, fueron consagrados Obispos en una ceremonia que reunió alrededor de 30 obispos, 300 sacerdotes y más de ocho mil fieles. Históricamente, es la primera vez que en Guadalajara se consagra simultáneamente a tres Obispos Auxiliares.

LA Consagración Episcopal se llevó a cabo en el Santuario de los Mártires, el sábado 21 de abril de 2018. La Santa Misa fue presidida por el Cardenal José Francisco Robles Ortega, Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y Arzobispo de Guadalajara. Acompañaron como Concelebrantes al Arzobispo Metropolitano, además de los mencionados Obispos y Sacerdotes, el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, Arzobispo Emérito de Guadalajara y Monseñor Javier Navarro Rodríguez, Obispo de Zamora.

 Servidores de Dios y de su Iglesia

EN su homilía, el Arzobispo Metropolitano, destacó las virtudes que debe tener un Obispo, su misión en la Iglesia y recordó que los primeros 12 Apóstoles de Jesucristo, fueron encomendados para predicar el Evangelio por todo el mundo. Este mandado continúa a través de los años; los Apóstoles designaron hombres para perpetuar “este ministerio tan importante, y se acrecienta en nuestro días la obra del Salvador.

“EN la persona del obispo, rodeado de su presbiterio, está presente entre ustedes el mismo Jesucristo. A través de su ministerio los lleva  a ustedes a la felicidad eterna. Los invito a que reciban con gran alegría y acción de Gracias a sus Obispos Auxiliares.

“A ellos se les ha confiado el dar testimonio del Evangelio, y recuerden las palabras de Cristo: quienes a ustedes los escuche, me escucha a mí; quienes a ustedes los desprecia, a mí me desprecia, y quien me desprecia a mí, desprecia a quien me ha enviado.

“USTEDES hermanos obispos, recuerden que han sido elegidos por el Señor. El Episcopado es un servicio, no un honor; el obispo debe servir a sus hermanos”, señaló el Cardenal Robles Ortega.

TAMBIÉN, destacó que los obispos deben enseñar con el ejemplo, orar por la abundancia de Gracias para su pueblo, y ser fieles administradores de los dones que se le ha conferido y enfatizó que el ejemplo es Jesús, el Buen Pastor.

“DISPUESTOS a ayudar a los más necesitados, a cuyo servicio los disponemos como pastores de la Iglesia de Dios; en el nombre del Padre; en el nombre de Cristo, Sacerdote y Pastor y en el nombre del Espíritu Santo que da vida a la Iglesia de Cristo y fortalece nuestra debilidad”, concluyó.

Rito de Ordenación 

DESPUÉS de la proclamación del Evangelio, se cantó el “Veni, Creator, Spiritus” (“Ven, Espíritu Santo”), interpretado por la Schola Cantorum del Seminario; con esta oración, dio comienzo el Rito de Ordenación.

POSTERIORMENTE, los Obispos Electos fueron presentados ante el Cardenal Francisco Robles, y en un acto solemne, se mostró a los obispos y toda la asamblea el nombramiento, pergamino, otorgado por el Papa Francisco a los nuevos Obispos Auxiliares de Guadalajara. Cada uno de los elegidos estuvo acompañado por dos presbíteros, que ellos eligieron como padrinos. Mons. Juan Manuel Muñoz estuvo acompañado por el Pbro. Fr. Ángel Gabino Gutiérrez Martínez, OFM, Ministro Provincial y el señor Cura Adolfo Barajas, párroco de Santa Teresita del Niño Jesús; Mons. Engelberto Polino, eligió al Pbro. Eduardo Delfino Mendoza Medina y al señor Cura Luis Enrique Silva Álvarez; y Mons. Héctor López estuvo acompañado por su hermano sacerdote, Fray Jaime Antonio López Alvarado, OCD (Orden de los Carmelitas Descalzos) y el Pbro. Mario Pieracci, Sacerdote Diocesano de Roma.

AL finalizar la homilía, los Obispos Electos, fueron examinados y respondieron en voz alta a las preguntas que realizó el Cardenal Robles Ortega. Se hacen nueve preguntas al Obispo Electo para determinar si el candidato está: 1) preparado para cumplir este deber sagrado hasta el final de su vida; 2)  permanecer “fiel y constante” en la proclamación del Santo Evangelio, 2) Sin cambiar el “depósito de fe” que los apóstoles han pasado a lo largo de los siglos, 4) “construir la Iglesia como Cuerpo de Cristo”, 5) “permanecer unidos a ella dentro de la Orden de los Obispos bajo la autoridad del sucesor del Apóstol Pedro, 6) guiar al pueblo de Dios “como un padre devoto”, 7) “ser acogedor y misericordioso con los pobres”, 8) “buscar a las ovejas que se desvían” 9 ) Y orar incesantemente por el pueblo de Dios.

MOMENTOS después, los Monseñores: Juan Manuel Muñoz, Engelberto Polino y Héctor López se postraron en el suelo, en señal de humildad y de súplica. El Arzobispo de Guadalajara pidió a los fieles orar por los Obispos Electos, y se proclamó a una sola voz la “Letanía de los Santos”.

DESPUÉS, los elegidos se levantaron y se acercaron al Obispo ordenante principal y se pusieron de rodillas frente a él y el Cardenal Francisco Robles impuso sus manos sobre la cabeza de cada uno de los nuevos obispos; posteriormente, el mismo rito lo realizaron todos los demás Obispos presentes.

TRÁS de la imposición de las manos, se realizó la imposición del Libro de los Evangelios, (rito que consistió en imponer, abierto, el Libro de los Evangelios sobre la cabeza de los elegidos; dos diáconos, uno a la derecha y otro a la izquierda del elegido, sostuvieron el Libro hasta que finalizó la Plegaria de Ordenación). Con las manos extendidas el Obispo ordenante principal y los demás Obispos ordenandos a su lado, con las manos extendidas, pronunciaron la Plegaria de Ordenación.

AL concluir, la Plegaria de Ordenación, los diáconos retiraron el Libro de los Evangelios que sostenían sobre la cabeza de cada ordenado. Después, el consagrante principal ungió la cabeza de cada uno de los nuevos obispos con el Sagrado Crisma y dijo: “Dios Todopoderoso que te ha hecho partícipe del sumo sacerdocio en Cristo, derrame sobre ti el bálsamo de la unción santa  y con su bendición haga fecundo tu Ministerio”. Finalmente, les entregó el Libro de los Evangelios y las insignias Episcopales: el anillo, signo de fidelidad a la Iglesia, esposa santa de Dios; la mitra, signo de santidad y el báculo, signo del ministerio pastoral.

EL momento culmen fue cuando, toda la asamblea se puso de pie y entre aplausos, el Arzobispo de Guadalajara, invitó a los Monseñores: Juan Manuel Muñoz, Engelberto Polino y Héctor López, los tres nuevos Obispos Auxiliares a sentarse a la Cátedra. Finalmente, los recién ordenados Obispos, dejando el báculo, se levantaron y recibieron del Cardenal Robles Ortega  y de todos sus hermanos Obispos, el abrazo de paz.

Agradecimiento

ANTES  de concluir la Eucaristía los tres nuevos Obispos Auxiliares de Guadalajara, recorrieron el reciento para saludar y agradecer a los presentes. La Solemne Eucaristía culminó con agradecimientos y felicitaciones a los nuevos Monseñores. Además, se envío un agradecimiento al Papa Francisco y  se confirmó la fidelidad de la Arquidiócesis de Guadalajara a la Iglesia Católica.

PARA el evento se contó con el apoyo de autoridades civiles estatales como la Secretaría de Movilidad, la Fiscalía General, Protección Civil, Cruz Roja; además de dependencias de Tlaquepaque como Seguridad Ciudadana, Protección Civil y Servicios Médicos Municipales, entre otras.

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