En Guadalajara

Parroquia Los Santos Reyes, Cajititlán. Viven la TRADICIÓN , sufren la contaminación

REYESTradiciones vivas de muchos siglos siguen vigentes aún en ambientes desfavorables.

Rebeca Ortega Camacho

Fotos: Luis Daniel Tadeo Velázquez.

EN el mes de enero, miles de personas llegan año tras año hasta a la Parroquia Los Santos Reyes en Cajititlán, pero no para pedir regalos materiales a los Magos de Oriente, sino para solicitarles y agradecerles su intercesión; tradición que sigue viva y marca la vida comunitaria.

A 32 kilómetros de la Ciudad de Guadalajara se ubica Cajititlán, a la orilla de la laguna del mismo nombre. Se llega ahí por una desviación de la Carretera a Chapala; pertenece al Municipio de Tlajomulco de Zúñiga, donde se inicia la llamada Ruta Franciscana en la Nueva Galicia.

SEGÚN los historiadores, entre los siglos XV y XVI da comienzo la Conquista española en el Occidente de México. Fue por los años de 1530 cuando llegó el primer contingente evangelizador a estas tierras, dirigido por Fray Antonio de Segovia. Al instalarse los misioneros en Tlajomulco, también se hicieron cargo de Cajititlán. En el año de 1561, construyeron en este poblado la primera Capilla, dedicada a la Virgen María, y en 1770 erigieron el antiguo templo dedicado a los Santos Reyes, iniciando así la devoción a los Magos de Oriente, la cual persiste hasta la fecha.

A pesar de la antigüedad del poblado, la Parroquia Los Santos Reyes nace el 8 de septiembre de 1970, y siempre se ha considerado como centro religioso por los indígenas que habitan en ese lugar y en pueblos circunvecinos. A los festejos patronales de enero acuden devotos, tanto de Guadalajara como de todo el Estado y de otras Entidades.

DESDE agosto del año 2008, el señor Cura Antonio Olmedo Hernández está al frente de la comunidad parroquial, conformada por los 6 mil habitantes de Cajititlán y el desarrollo habitacional “Arvento” con más de 25 mil personas. “El templo se terminó de construir en 1775, los dos templos son casi contemporáneos, el que está cerca del malecón y este”, – en cuanto a la actividad económica –  “la comunidad se mantiene del comercio, la pesca (los lugareños capturan mojarra, carpa, charal y tilapia) y los domingos de paseos en lancha”, señaló el presbítero.

POR su parte, el Padre José de Jesús Estrada Ocegueda, Vicario Parroquial desde el 2014, define a su primer destino como, “una comunidad que tiene una fe viva que se ha logrado mantener por sus tradiciones. Hay una tradición muy arraigada, el amor a los Reyes Magos es muy grande y ese amor nos debe llevar a Cristo. Es una comunidad Eucarística, sobre todo los jueves que está expuesto el Santísimo durante el día. La gente es noble, sencilla, generosa y alegre, porque le gusta mucho las fiestas”.

Fiesta Patronal

EN Cajititlán, la gran fiesta de los Santos Baltasar, Melchor y Gaspar, comienza desde el 31 de diciembre y culmina el 8 de enero, “el mero día es el 7 y a la una de la tarde es la Misa Solemne”. Este día, los Santos Reyes visitan a los pobladores y son llevados en lancha a dar un recorrido por el lago, para interceder en favor de este pueblo y sus devotos.

“EN las fiestas de enero se hace un novenario, pero es más bien profano que religioso, porque todos los días hay baile en la plaza, participan conjuntos musicales más o menos de cierto prestigio. Claro que todos los días hacemos una procesión que culmina con la Misa y después se van el baile. Eso sí, el pueblo se encarga de todo, pólvora, castillos y música. Viene muchísima gente (más de un millón de personas) y la comunidad se pone a vender alimentos”, dijo el señor Cura Olmedo Hernández.

LA devoción a los Magos de Oriente se palpa esos días y de acuerdo con el Padre Antonio, los asistentes manifiestan que han recibido favores muy notables por intercesión de los Santos Reyes. Dicen los pobladores que es piadosa tradición que, si el motivo de visitar a los Santos Patronos es por agradecimiento a un favor recibido, los beneficiados tienen que ir tres años seguidos (uno por cada Rey).

“LA tradición es llevarlos en andas por la Guardia Real (integrada únicamente por hombres). La gente tiene la costumbre de que cuando pasan los Santos Reyes se hincan para que las imágenes les pasen por encima y eso es muy común en las fiestas de enero. Otra devoción es la imposición de la Capa de los Santos Reyes, quien quiera se le pone la capa en la espalda”, señaló el Presbítero Antonio Olmos y acentuó que las autoridades municipales siempre participan en las fiestas.

Fiesta del Pueblo

DURANTE las fiestas de enero, la comunidad trabaja y aprovecha el turismo para poner un ‘negocito’; por lo cual, las fiestas para el pueblo son en el mes de septiembre. En estos días se llevan a cabo Confirmaciones, Primeras Comuniones y ocasionalmente Matrimonios colectivos. “En ella participan los grupos parroquiales, hay peregrinaciones, carros alegóricos y la fiesta la organiza el pueblo”, dijo el Padre Jesús Estrada.

“EL 27 de septiembre recordamos el hallazgo de los Santos Reyes, porque estuvieron enterrados más de 30 años. En 1905 se quemó el templo y las imágenes quedaron chamuscadas. Entonces, la gente solicitó al Padre que las llevara a restaurar. El Sacerdote dijo que ya no servían y a escondidas las enterró en un rincón de la sacristía. Fue a Guadalajara y volvió con otras imágenes, (que se conservan y sirven como peregrinas, salen a la laguna, tienen más de cien años; se compraron en 1905), y dijo ‘ahí están sus imágenes restauradas’; los fieles dijeron: ‘no, estás no son’. Las primeras imágenes datan de 1586 y están en el Altar Mayor, son de madera de mezquite.

“DESPUÉS de 30 años, salió un hormiguero en la sacristía, el sacerdote que estaba en ese tiempo, estamos hablando de 1932, le dijo al sacristán que hiciera la lucha para acabar con el hormiguero. El sacristán quitó una loza para escarbar hasta el fondo del hormiguero, el piso era de lozas de cantera, y se encontró la cara del rey negrito; le habló al Padre, repicó las campanas y asistió mucha gente para atestiguar el hallazgo que fue un 27 de septiembre de 1932. Desde entonces, se estableció esa fiesta de septiembre, como la fiesta del pueblo. Porque la fiesta de enero, es fiesta para los peregrinos que vienen”, señaló el Presbítero Antonio Olmedo, originario de Huentitán el Alto, Guadalajara, Jalisco.

EL hecho de que sea Baltasar el que presida las Peregrinaciones -y siempre debe ser él-, se debe a que, las antiguas imágenes, que se encontraban perdidas, al ser localizadas, la primera en salir de su entierro fue la imagen de Baltasar, por lo que las personas tomaron la costumbre de que fuera él quien guiara siempre los recorridos por el pueblo.

Pastoral activa

LA comunidad parroquial se divide en once barrios y entre los grupos más activos destacan la Guardia Real de los Santos Reyes, la Catequesis que atiende a más de 500 niños, el grupo de jóvenes, las ‘Marías de los Sagrarios’, los monaguillos y coros.

DURANTE el año, las manifestaciones de fe y devoción popular son visibles. Por ejemplo, la Fiesta de Santa Cecilia, 22 de noviembre, es todo un acontecimiento; desde los primeros días del mes de noviembre, la imagen de la Santa visita las casas o lugares donde se reúnen los grupos musicales de la comunidad. El Padre Antonio Olmos señaló que son 15 grupos los que visitó este año.

Contaminación de la laguna

DESDE el 2009 en la laguna de Cajititlán, se ha reportado la muerte de peces de las especies pintita y mojarra blanca. Se encontró que murieron aparentemente por falta de oxígeno en el agua. La mañana del domingo 1 de septiembre de 2014, pescadores de la zona de la laguna de Cajititlán, sacaron entre 45 y 50 toneladas de pescado muerto, como resultado de la contaminación por las aguas negras que se vierten como desechos industriales provenientes de las 15 empresas asentadas cerca de la ribera de la laguna. Esta era como la cuarta ocasión en el año en la cual se registraba una mortandad de peces en Cajititlán y en el poblado de Cuexcomatitlán, localizado en la ribera de la laguna. Ante este hecho, la Procuraduría de Protección al Medio Ambiente de Jalisco, activó una contingencia ambiental. Días después, el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) concluyó que la muerte de cuatro millones de toneladas de peces en la Laguna de Cajititlán, obedeció a que el agua contiene seis veces más el nivel máximo permitido de coliformes fecales.

UN testigo de los hechos fue el Presbítero Antonio Olmedo, “me ha tocado vivir una crisis, toneladas de pescado que se murieron, desde hace tres años (2014) y antes no se daban esas crisis. Los estudios que se hicieron del agua, llevaron muestras a la Universidad de Colima, a la de Guadalajara y también la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), no descubrían que era. Entonces, yo les dije a algunas personas del comité que andaban viendo lo de la laguna, que como la laguna se mantiene del escurrimiento de agua de los montes que están alrededor y lo que usan para la agricultura, herbicidas y todas esas cosas, escurren hacia la laguna, eso daña a los peces; pero lo que más contamina la laguna son los drenajes de Tlajomulco. Pasando Cuexcomatitlán están los canales y huele muy feo, porque pasan los drenajes de Tlajomulco, de ese montón de colonias que tiene. Hicieron una planta tratadora, en Cuexcomatitlán, pero seguido dicen que no sirve, que no funciona, esa es la situación de la laguna.

“HAY muchos enfermos de dengue en estos días, ya están mejorando los enfermos; pero los mosquitos abundan en estas tierras por tanta agua. En cuanto al agua, la gente conoce su lago y saben que no deben beber agua de ahí. Los peces como que no se contaminan o yo no sé, pero a mí me gusta más el pescado de la laguna que los de los viveros, y se sigue vendiendo”, señaló el entrevistado.

AL respecto, el Padre Estrada Ocegueda manifestó que “con el paso de los años se ha venido deteriorando la calidad del agua y con ello la laguna que es parte de la identidad de este pueblo. Al dañarse la laguna, también se daña la identidad de una comunidad. La pesca todavía se sigue dando, pero lamentablemente no de una manera que beneficie a la economía de la población, es una triste realidad. La contaminación de la laguna, quizás al momento no ha llegado a la gravedad del Lago de Chapala o de El Salto, pero pienso que no dista de llegar a una situación de esas; debemos concientizarnos, organizar un plan de trabajo para concientizar a la comunidad y realizar acciones para ayudar al saneamiento de la laguna”, concluyó.