En Guadalajara

POSADA PARA LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

El Cardenal llama a ser solidarios y cambiar la realidad del país

23/ 12/ 2016. Guadalajara, MÉXICO.

Dulce Natalia Romero Cruz

La Posada para los Medios de Comunicación que organiza la Pastoral de la Comunicación se celebró el lunes 19 de diciembre en el Seminario Mayor de Guadalajara. La Eucaristía que dio inicio fue presidida por el Pbro. Guillermo Chávez Aguayo, Subdirector de Semanario, y concelebrada por el Pbro. Alberto Ávila Rodríguez, Director de la ya mencionada publicación.

Durante la homilía, el Pbro. Ávila Rodríguez, recordó que aunque a finales de año los medios de Comunicación nos presentan un panorama muy desalentador con cifras negativas, debemos ser como niños y recibir la Navidad con esperanza: “Los mayores sabemos que hay una realidad dura en lo social, en el entorno familiar principalmente por lo económico, pero podríamos ser como los niños y dejar a un lado los problemas. Tener un sentimiento de profunda sencillez y de cercanía a este misterio hermoso de la Navidad que a la mayoría nos gusta.

“Esperemos la Navidad como José y María que dentro de su problemática pusieron su confianza en Dios, aceptando su voluntad de Dios. Él se ha comunicado con nosotros a través del nacimiento de un niño, un milagro que cambió el universo y que viene a darle un nuevo sentido a nuestra vida”.

EN LA CONVIVENCIA

Después del desayuno, el Pbro. Pedro Rodríguez González, que pertenece a la Pastoral de la Comunicación, dirigió una reflexión sobre “El Sacerdote y el periodista”, dedicado al Pbro. Adalberto González Gonzaléz, que en este año celebra sus bodas de oro sacerdotales.

Durante su mensaje el Cardenal José Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara, pidió no confundir el sentido del Nacimiento de Cristo: “El misterio de Dios hecho hombre marca la altísima dignidad que tenemos todos los seres humanos por el solo hecho de pertenecer a la familia humana. La encarnación y el nacimiento del Hijo de Dios marcan la pauta de total igualdad y solidaridad entre todos los hombres”. Aseguró que si Dios fue capaz de solidarizarse con nosotros, deberíamos ser solidarios y romper todas las diferencias y desigualdades que han marcado nuestra historia.

Comentó el panorama de nuestro país, lleno de impunidad, corrupción, pobreza, desigualdad, injusticia, desocupación, inseguridad y cinismo de muchos de nuestros líderes. Producto del enojo y el hartazgo social, que nos lleva a la indiferencia, permaneciendo ahí podemos poner a México en el borde de la violencia”.

Sugirió tres actitudes básicas para que todos podamos ser parte del cambio en nuestro país: “pensar, dialogar y actuar. El mensaje de Navidad es vigoroso, transformador que nos da un dinamismo para cambiar todo lo que produce violencia en nuestro entorno, en nuestro país. ¡Feliz Navidad!”.

Al final invitó a los representares de los diferentes Medios de Comunicación, a presentar sus instrumentos de trabajo para ser bendecidos.