Ene-Feb-2016

02. La Palabra del Pastor ene-feb

LA PALABRA DEL PASTOR
Emmo. Sr. Cardenal José Francisco Robles Ortega

Santo Padre los obispos de México, profundamente agradecidos con Dios nuestro Señor por la gracia de la séptima visita apostólica de un Papa a estas tierras, a nombre del pueblo católico y de todos los hombres y mujeres de buena voluntad, damos a Su Santidad la más cordial bienvenida.
México es un país bendecido por Dios con grandes recursos naturales, un enorme y rico mosaicos de culturas indígenas y mestizas, una historia de encuentro, esfuerzo, y lucha para superar las adversidades y salir adelantes, y un pueblo que en su mayoría es bueno, alegre, hospitalario, solidario y fiel al evangelio que llegó a estas tierras, gracias a la labor de grandes discípulos misioneros de Cristo. Sin embargo al igual que otras naciones México enfrenta situaciones difíciles causadas por personas, que habiéndose dejado seducir por el pecado provocan injusticia, inequidad, pobreza, corrupción, migración, violencia, daños al medio ambiente, sufrimiento y muerte.
Ante esta realidad, la presencia y el mensaje de Su Santidad en el Año Jubilar de la Misericordia es un aliento que ayudará a las Iglesias que peregrinan en México a confirmarse en la fe, la esperanza y la caridad y también una luz que iluminará a los hombres y mujeres de buena voluntad en la tarea de construir día a día un México mejor.
Pedimos a la Madre de Guadalupe que acompañe a Su Santidad en su paso por México, donde como sus predecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI, podrá experimentar el amor de un pueblo bueno y fiel. Bienvenido Santo Padre Francisco, misionero de misericordia y paz.
(Palabras de bienvenida al Papa Francisco, del Emmo. Sr. Cardenal José Francisco Robles Ortega, en el encuentro con los obispos de México, viernes 13 de febrero de 2016).
¿QUÉ NOS DEJA LA VISITA 
DEL PAPA FRANCISCO?
Servir a los más necesitados es la mejor forma de prepararnos a la transformación plena que experimentaremos después de la muerte.
Esto es lo que el Papa Francisco nos ha recordado con su presencia humilde, sencilla, amorosa, con todos los sectores, en su viaje a México.
Nuestra vida debe ser un servicio para dignificar la vida humana, para recuperar la dignidad perdida por la injusticia, por la violencia, por la corrupción, por la discriminación.
Nuestra misión como discípulos de Cristo es recuperar la vida digna de los hijos de Dios para todos.
Con el mensaje del Papa nos sentimos fortalecidos en la fe, renovados en la esperanza y comprometidos en el amor y en la caridad para nuestros hermanos.
Éste es el servicio que vino a ejercer a la Iglesia y a la sociedad mexicanas, en general.
De las imágenes que más permanecen en la mente y en la conciencia de nosotros, los fieles, es el tiempo que el Papa le dedicó a mirar la Virgen de Guadalupe, y a dejarse mirar por Ella.
A nadie le dedicó ese tiempo. De esta forma, nosotros entendemos que lo que el Papa hizo, fue con la inspiración de nuestra Madre de Guadalupe, reflejo de la mirada paternal de Dios.
Le agradecemos su presencia como un don del Padre para nosotros los mexicanos.
(Mensaje del Emmo. Sr. Cardenal José Francisco Robles Ortega, publicado en su página oficial de Facebook el domingo 21 de febrero de 2016).