Ene-Feb-2016

03. Asambleas Pastorales

TRES MOMENTOS DE LA ASAMBLEA DE PASTORAL:
PARROQUIAS, DECANATOS, VICARÍAS EPISCOPALES

Asamblea Pastoral a nivel parroquia
Desde noviembre de 2015 fuimos llamados a celebrar la Asamblea Pastoral, comenzando a nivel de parroquia, para ello fue fundamental el subsidio ofrecido por la Vicaría de Pastoral donde se nos ayudaba a tener un material común. Ahí mismo se nos ofrecieron las fichas que podían condensar el trabajo y la reflexión en esta asamblea.
La forma de realización fue mediante reuniones por la noche, por lo general durante una semana. Especialmente acudieron los miembros del Equipo Coordinador Básico de la parroquia, así como representantes de los grupos e invitados voluntarios; seguramente el grupo fue variable en cada comunidad, pero podría decirse que oscilaba entre 60 u 80 agentes de pastoral.
Como un punto fundamental buscó evaluar la programación del año, naturalmente gran parte se trabajó por equipos afines. Este momento es algo necesario e indispensable en toda organización y grupo, pero para la parroquia ahora, se enlaza a todo un proceso pedido por el Señor Cardenal expresamente y que forma parte de todo el movimiento diocesano que ya va para la IV Asamblea de junio 2016.
Ver: Primero se evaluaron las metas propuestas para el 2015. Si se cumplió con lo programado. Se señalaron logros y deficiencias, que de todo resulta en la viña del Señor.
En un segundo aspecto se reflexionó sobre los diez hechos englobantes que se eligieron a partir de la preparación a la primera Asamblea, si en esos diez escenarios, (político, económico, social, etc) se están fortaleciendo nuestras comunidades eclesiales y nuestro pueblo en Cristo está recibiendo vida nueva. Esto es el “para qué” de nuestro objetivo, en esto ha desembocar nuestro trabajo pastoral.
Precisamente con lo obtenido en esta parte segunda, se llevará contenido al siguiente nivel eclesial. El resto de la Asamblea fue pasar a la iluminación o juzgar con los Criterios del Hijo. Luego a proceder a fijar nuevas metas o remodelar las anteriores. Para terminar con una nueva programación parroquial.
Asamblea Pastoral a nivel decanato
Para los primeros días de enero de 2016, el Decanato acudió a su Asamblea Propia. Las parroquias con sus agentes nuevamente siguieron el mismo esquema, evaluar la programación anterior, con los encargados de las distintas encomiendas o pastorales. Luego, a partir del material parroquial, nuevamente se discernió sobre el punto clave, lo que manifiesta si se logró o no el “para qué” del Objetivo General.
Asamblea Pastoral a nivel vicaría episcopal
En la segunda quincena de enero del 2016 se invitó a hacer la Asamblea a este nivel. Tomando como ejemplo la Vicaría de San Pedro: Los convocados eran los cinco decanatos: Tonalá, San Pedro, San Pedrito, San José del Castillo y Zapotlanejo. Fue muy necesaria la presencia de agentes laicos de cada parroquia junto con los sacerdotes. Algo así como 30 personas por decanato, algunos más, otros, poco menos. Los agentes laicos bien integrados, pero ciertamente faltaban representantes.
En el gran auditorio se inició con la adoración al Santísimo, tiempo intenso de oración, de rodillas se encomendó al Señor esta delicada tarea de la Vicaría con sus decanatos y parroquias.  El paso a seguir fue la ubicación y sentido de la Asamblea. Así lo explicó el Vicario Episcopal, Sr. Cura Ricardo Armando Díaz Ortega. Se trata de revisar los planteamientos de objetivo y metas propias. En ellos el tema dominante fue el encuentro con Cristo Vivo mediante el kerigma, la espiritualidad de Comunión, especialmente el situar en el marco del Proceso Diocesano todo acontecimiento pastoral. Luego el Sr. Cura Luis Llamas Salazar, insistió en la presencia de los laicos, sin los laicos no somos Iglesia, decía. Además, hemos de privilegiar nuestro proceso frente a los distintos eventos.
¿Hemos fortalecido nuestras comunidades?
¿Nuestro pueblo ha recibido más plenamente la vida en Cristo?
Debemos partir de nuestra realidad, considerar si en aquellos diez escenarios donde se refleja nuestra vida (economía, política, etc.) las cosas han cambiado para bien desde que iniciamos este proceso. Valorar si todos nos guiamos por el Objetivo General.
Planteado el estado de la cuestión, se fue a los decanatos. Ahí se trazó esa radiografía de nuestro ser discípulos, de nuestra realidad como Iglesia diocesana. Luego se vieron los logros, las deficiencias y los retos que nuestra propia realidad arroja.
Se mencionaron resultados positivos, algunos quizá teóricamente, se está haciendo bien, se está cumpliendo. Pero ante una realidad más bien gris, se tuvieron que reconocer las deficiencias, la no realización de ciertos compromisos, especialmente hechos concretos de obras y actividades tangibles. De ahí, los secretarios pasaron a exponer los resultados de sus decanatos.
Una realidad muy grande es que todos pensamos en el mismo objetivo y lo expresamos con el mismo lenguaje. Si se consiguió mucho o poco de lo propuesto es de tenerse en cuenta, pero la mira está en lo que a todos corresponde: Impulsar la Nueva Evangelización y que eso nos ayude a dar frutos, a ser honestos con Dios y con nosotros, con la Iglesia. No se trata de apuntar resultados a la ligera. Esto nos pone a hablar con la verdad. ¿Se está haciendo el bien como Dios quiere?
Pasadas las doce del día, se dio espacio de descanso y para compartir un delicioso refrigerio de deliciosas frutas. Luego el pleno regresó al auditorio donde el Vicario Episcopal y algunos sacerdotes avisaron de eventos puntuales y acciones pastorales pendientes. Algo de gran interés fue lo de la participación en la visita del Papa a Morelia y los trámites respectivos. Seguidamente vino una fraternal y deliciosa comida.
El resultado, junto con sus posibles deficiencias, podemos decir que ha sido muy positivo. Esta es la casa, el espacio de la Iglesia diocesana, aquí se ha vivido una parte importante de su proceso. Aquí hemos compartido una verdadera fiesta pastoral, gracias a Dios.
Es algo muy novedoso y que da esperanza la presencia oficial de laicos que escuchan y pueden opinar sobre la marcha de su comunidad.
Por otra parte, como se ha sugerido, será bueno que las Comisiones puedan conocer las opiniones que llegan de las Vicarias, para que su programación y propuesta sea acorde y corresponda a la realidad a la que están avocadas a servir. Y, en base a eso, puedan diseñar sus propios programas.

Oscar Maldonado Villalpando, Pbro.