Ene-Feb-2016

07. Clausura y Jubileo de la Vida Consagrada

HACER EL CAMINO JUNTOS
Signos de sinodalidad en nuestro proceso diocesano

El miércoles 17 de febrero de 2016, el tercero del mes, se realizó la primera Reunión Conjunta de este año, reafirmando el rumbo, recociendo retos vitales, poniendo en el horizonte sentidas exigencias y estableciendo decididos compromisos impostergables para dar muestras de asumir plenamente el Proceso Diocesano de nuestra Arquidiócesis.
En la Vicaría Diocesana de Pastoral se iniciaba la reunión de Vicarios Episcopales, representantes de Decanos, Encargados de Comisiones y de la Vida Consagrada. Una reunión que ha venido creciendo en responsabilidad, en sinodalidad, en la espiritualidad de comunión, en el método participativo, y en la cual se cifran grandes esperanzas para ser una Iglesia de Nueva Evangelización.
Tened los mismos sentimientos de Cristo
Lo primero fue la oración basada en el texto de la carta a Los Filipenses 2, 1-8. “teniendo un mismo sentir, un mismo amor, un mismo ánimo, y buscando todos lo mismo… Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo”.
¿Qué te pide el Señor? Admira en Jesús las virtudes que descubres en esta lectura.
Nexo y ubicación de la reunión
Luego de seria reflexión en el Espíritu del Señor, Monseñor Rafael Hernández Morales, dio la bienvenida y explicó el nexo y ubicación de la reunión. Todos nuestros trabajos buscan: “Dar seguimiento a la III Asamblea Diocesana y prepararnos a la IV del 22 al 24 de junio de 2016” Particularmente, en esta reunión se pretende: “Evaluar nuestras Asambleas para animar el Proceso Diocesano”.
Ver con los ojos del Padre
La cuestión fue ¿Cómo vamos en las Asambleas y cómo vamos situando y asumiendo el Año de la Misericordia en el Proceso? Esta parte fue coordinada por el Sr. Cura Carlos Aguilar Díaz.
Guiados por el método participativo se formaron los grupos de las distintas instancias y funciones: Los Vicarios Episcopales, los Encargados de Comisiones, Las Secciones, La Vida Consagrada. Cuatro equipos pusieron en común sus trabajos hasta el momento con sus logros, deficiencias y retos. La luz para examinar la situación fue el para que del Objetivo General, ¿Estamos fortaleciendo nuestras comunidades eclesiales y estamos dando vida en Cristo?
Un secretario de cada grupo comunicó el resumen de aportaciones.
Retos
Podemos señalar algunas propuestas:
Realizar las Asambleas de religiosos. Coordinar mejor la acción de los Institutos religiosos y congregaciones en el año de la Misericordia.
Conocer mejor la voz de las Asambleas Pastorales realizadas en las Vicarías Episcopales.
Que se respete el carisma de cada movimiento iluminándolo con el VI Plan y, que a su vez, el movimiento aporte su carisma para enriquecer el Proceso Diocesano.
Promover la asistencia de sacerdotes apáticos e indiferentes.
Seguir motivando la participación de los laicos.
Exigencias
Seguir animando a los institutos e involucrándolos en el camino pastoral de la arquidiócesis.
Dar a conocer las diferentes acciones de los institutos para el Año de la Misericordia.
Operativizar, con una acción concreta anual, que fomente la comunicación y participación de todos y vaya complementando en forma gradual el Objetivo Diocesano.
Tener capacidad de escucha y no tomar decisiones de manera individual.
Conocer más la espiritualidad de la corresponsabilidad: Tiempo, Talentos, Tesoros, Testimonios, las cuatro Tes.
Juzgar con los criterios del Hijo
Luego de merecido y alegre receso, llegado el mediodía, vino la iluminación a cargo del Pbro. Dr. José Marcos Castellón Pérez.
La asamblea pastoral como signo de sinodalidad. “El espíritu que mueve a la Asamblea de Pastoral es el de una genuina sinodalidad, expresión elocuente del misterio de la Iglesia comunión y participación entre todas las fuerzas vivas de la Iglesia.
La unidad de la Iglesia se realiza en la experiencia eclesial de la sinodalidad, elemento redescubierto y revalorado en la Iglesia latina, sobre todo a partir del Concilio Vaticano II, con la institución del Sínodo de Obispos, la creación de las Conferencias Episcopales nacionales y regionales y diversos consejos diocesanos, etc. Actitud que se debe dar en todas las instancias eclesiales y en todos los niveles. Porque como decía San Juan Crisóstomo “La Iglesia tiene el nombre de Sínodo” De hecho, en la antigüedad cristiana se utilizaba la palabra sínodo para referirse a la misma Iglesia en su conjunto, hasta reservarse, con el paso del tiempo, a la reunión colegial de los obispos.
Etimológicamente la palabra sínodo viene del griego syn –conjuntamente- y hodos –camino- . Un concepto que teológicamente expresa la unidad y la comunión de la Iglesia y es mucho más amplio que otros términos. Se abre a todos los miembros”
Actuar bajo el impulso del Espíritu Santo
El Señor Cura Juan Bojórquez Aguirre, invitó a proponer compromisos de esta importante Reunión Conjunta y estas fueron las propuestas.
1.- Conocer la voz de las Asambleas pastorales realizadas en las Vicarías Episcopales.
2.- Articulación y vinculación entre Instancias Diocesanas, seguir trabajando en promoverla.
3.- Caminar juntos sacerdotes y laicos para cumplir lo programado.
Avisos
El Señor Cura, Lic. Gerardo Jiménez Lozano participó la excelente noticia de que las Comisiones realizaran un encuentro interdisciplinario de conocimiento y acercamiento a realizarse el 11 y 12 de abril en la Casa de Oración Nazaret.
Se afianzaron fechas como la de la IV Asamblea: 22 a 24 de junio.
Reunión de Estudio y Convivencia: 20 a 22 de septiembre.
Terminó con buenos resultados esta importante Reunión Conjunta donde se vive la Sinodalidad: Caminando juntos.

Oscar Maldonado Villalpando, Pbro.